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Archivo mensual: diciembre 2015

El desarrollo científico y tecnológico es uno de los factores más influyentes en la sociedad contemporánea. El bienestar de la humanidad sería imposible, sin las fuerzas productivas de la ciencia, la medicina y la tecnología.

El descubrimiento de la penicilina, por ejemplo, entre otras muchas cosas más, fue importantísimo. Salvó de morir a millones de seres humanos. Anterior a este descubrimiento las enfermedades infecciosas, han causado la muerte de millones de seres humanos a lo largo de la historia de la humanidad.

Entre muchas más enfermedades temibles que padeció la humanidad, una de ellas fue la peste “negra” de mediados del siglo XlV. Aquella peste era contagiada a los humanos por los ratones negros. Por eso se llamó peste negra. Se dice que los contagios por los ratones, mataron a mucha más gente que todas las guerras que hubo en la historia del mundo.

Hay que tener mucho cuidado con los ratones, porque andan por casi todas partes. Graneros almacenes y casas. Siempre están en los lugares donde vive la gente, precisamente para poder alimentarse de nuestros productos. Además del daño de lo que estropean, todavía es peor porque orinan sobre las cosas y ésto es muy malo. Hay que evitarlo.

Las medidas fundamentales para evitar el contagio, son lavar muy bien las cosas antes de comerlas. Poner raticida en lugares estratégicos, donde no vayan los niños. Otra medida que es muy importante, es tener un lugar especialmente cerrado donde no puedan entrar las ratas, ni ningún insecto. En mi finca tengo un pequeño almacén para poner los productos comestibles protegidos. Además de las paredes, el techo lleva tela metálica, que permite que entre la luz y el aire corriente, pero que  siempre esté aislado.

En el año 1.949 llegaba la penicilina a nuestra zona, precisamente a tiempo para salvar la vida de mi padre. Le atacó una doble neumonía, de la que no se salvaba nadie. Fue tan grave aquella tremenda enfermedad, que el médico dijo que se moriría en pocos días. Lo único que se podía probar era a ponerle la penicilina, si se pudiera pagar, porque era muy cara. Se decidió pagarla porque era más importante la vida de nuestro padre, que el dinero. Aunque no había dinero, un buen ciudadano amigo de mi padre, nos lo prestó para pagar dicha penicilina, que lo salvó de una muerte casi inmediata.

Aunque costó tiempo y trabajo, el dinero se pagó y nuestro padre vivió muchos años más. Aquí tenemos una prueba más, de lo que supone una buena amistad. Sin aquella ayuda el resultado hubiera sido catastrófico.

Hay que tener en cuenta lo que supone el trabajo y la investigación. La ciencia, la medicina y la tecnología en este siglo XXl ya son importantísimas, pero mucho más lo han de ser con el transcurrir del tiempo. La lucha humana por erradicar las enfermedades y avanzar en tecnologías para mejorar el bienestar de la humanidad, es y será permanente mientras haya mundo. Porque así tiene que ser: trabajar, avanzar en los descubrimientos venideros que serán inimaginables. Esto será muy importante para el bienestar de las próximas generaciones.

La pregunta es ¿Por qué llegamos a tan grandes avances? La respuesta es muy fácil: trabajando, investigando y creando empresas y puestos de trabajo que tan necesarios son.

En esta noche, en vísperas de la nochebuena del 2015, después de acostarme y en el mayor de los silencios, mientras contemplaba el techo raso de mi solitaria habitación, descubrí un diseño para mis prótesis, que considero muy importarte. Lo significativo de todo ésto es, que después de diseñar multitud de cosas, entre ellas mis prótesis y de transcurrir 61 años desde que las llevo, aunque fueron muchas las pruebas y cambios para mejorar el funcionamiento y poder trabajar con ellas, no estaba todo conseguido, aún me faltaban cosas. Lo que quiere decir que nunca se sabe bastante. El hombre muere de viejo y aprendiendo si es activo y no se cansa de trabajar. Porque más o menos, siempre se puede hacer algo para pasar el tiempo y mantenerse en forma, ya que es necesario para la supervivencia, y también, después de mayores, para evitar el reuma y las dolencias que salen si uno no se mueve.

Pensando en lo importante de todo esto, se me ocurre escribir este artículo, para mostrar sobre todo a los más jóvenes, lo importante que es el estudiar y trabajar, ya que las dos cosas son muy necesarias. Lo primero en plena juventud es el estudio y a medida que pasa el tiempo, aprender a trabajar. La experiencia de muchos años de lucha, así lo aconseja.

Hay que ver lo importante de este tema. No solo por el diseño, también por el motivo que me llevó a buscar una solución al problema, esa lucha permanente del hombre para mejorar las cosas. Aunque es muy sencillo de construir y de aplicar a mis prótesis, lo difícil fue el dar con el diseño, pero los años de experiencia y las ganas de trabajar lo consiguieron. Lo que nos indica que no podemos claudicar, sino seguir con la lucha para conseguir las cosas. Porque si tú no lo haces, nadie lo va hacer por ti.

Hay que valorar lo que supone el ingenio del hombre por superar y combatir los problemas que se le presentan. Entre otros muchos casos más, que hay por el mundo. Porque hay gente muy inteligente y muy trabajadora que también hicieron grandes cosas. Por ejemplo mi caso: ¿Qué sería de mi vida si no me hubiera dedicado al trabajo y la investigación? Sinceramente creo que no hubiera llegado a donde estoy. Lo más probable sería que hubiera sucumbido ante tanto dolor. Ni hubiera podido formar una familia, ni construir ninguna máquina, ni tampoco podría escribir ningún libro, ni siquiera mi autobiografía, porque estaría destrozado y sin encontrar remedio al problema. Pero la necesidad, la fuerza de voluntad y el trabajo me sacaron del abismo y conseguí llegar a la meta que me propuse, el poder trabajar libre como los demás. Eso es muy grande, es lo que te produce esa tranquilidad y esa paz interior que todos necesitamos para vivir y ser sociables.

Aunque a partir de aquel accidente en el que perdí las manos, mi vida se convirtió en una lucha permanente y sin tregua, porque fue mucho lo que sufrí, dando vueltas a mi cerebro para encontrar el remedio y poder defenderme y trabajar. Pero al final, se vio el producto del trabajo y la resistencia del hombre para conseguirlo.

El movimiento, el dinamismo que siempre tuve, creo que es lo que me llevó a mantenerme en perfectas condiciones de salud. Con mis 81 años, sigo con las mismas ganas de trabajar y de diseñar como cuando era joven, y creo que permanecerán mientras tenga fuerzas, porque el trabajo, no solo me gusta, es que me divierte. Aunque con diversas limitaciones, claro. Me siento fuerte y sin problemas de salud, aunque los años no pasan en balde.

Lo bueno de todo esto, es que no puedo estar sin hacer algo. O trabajo, o escribo, o leo, pero no soporto el estar “mirando para las musarañas”. Así fui desde niño y así seguiré mientras pueda.

Lo curioso de este tema, es que aunque yo mismo fabriqué las articulaciones para mis prótesis, y trabajé con ellas muchos años, no se me ocurrió esta innovación, que es importante. Se trata de un sistema de articulaciones, con un cambio importante para evitar molestias en los codos, que algunas veces surgen y que además de molestias, hasta hacen heridas.

Precisamente estoy curando una herida que me hizo, hace unos días, en el codo derecho, por trabajar. Con este modelo ya no habrá más heridas en los codos, ya que son los que más carga llevan en el trabajo.

¿Que por qué no se me ocurrió antes este diseño? Por varias razones: una, por exceso de trabajo y poco tiempo, otra porque los inventos no salen así por las buenas. A través de la historia de los inventos, se ve como fueron modernizándose. Está bien claro: para inventar los motores eléctricos, primero hubo que inventar la energía eléctrica, cada cosa a su tiempo.

Una de las cosas muy importantes para las personas, mujer u hombre es mantenerse en forma. Si no es trabajando porque no puedan, hay que hacer ejercicios. Los ejercicios en las personas mayores son tan importantes como el pan de cada día, pero deben ser aconsejados por el médico de familia, para evitar molestias y problemas.

Os deseo muchas felicidades y un prospero año nuevo 2016, y que haya paz en nuestro planeta tierra, porque bien lo necesitamos.

Un cordial saludo.

Arsenio Fernández García.

Es muy notable la diferencia tan importante de cómo se crían los niños en estos tiempos. Bien alimentados, bien vestidos y con una preparación muy superior a la que había cuando yo era niño. No hay comparación posible con aquellos años. No había comida ni ropa ni la cultura de hoy.

Da la impresión de que son hasta más inteligentes. Cuando yo tenía la edad de Jesús mi nieto, no sabía bien ni el abecedario. El con solo seis años ya maneja la ortografía y las matemáticas. Mientras escribo algunas veces le gusta mucho mirar y aprovecho para examinarlo. Procuro escribir con faltas de ortografía para que él me las corrija. Enseguida dice, Guelito eso es una falta corrígela. Me deja asombrado del gran cambio que en poco tiempo dio en los estudios. Lo comenté con sus padres y les pregunté cómo es posible ese cambio tan notable y rápido.

-Muy fácil papá, me dijo Ana mi hija. Le cambiado el maestro por una maestra. Esta mujer es especial para educar. En poco tiempo sus alumnos han cambiado un montón. Los enseña con una facilidad, que los alumnos todos cambiaron muchísimo.

Es aquí donde hay tela marinera.

Es muy importante tener un buen profesor, pero tan importante es que los padres controlen y vigilen a los hijos, no solo para darles de comer o hacer que lo pasen bien, sino también para saber cómo van los estudios. Eso es tan importante como el resto de los deberes de los padres. Cierto es que hay que cuidarles y procurarles una vida sana y agradable, pero también lo es conseguir que estudien, porque es tan necesario con el pan de cada día.

Además de enseñarles a que se apliquen, hay que enseñarles que respeten al profesor. Todo esto es muy necesario para que una persona pueda trabajar, enseñar y cumplir con su deber. Hay que dar al profesor un margen de confianza. O somos humanos y nos comportamos y respetamos a cada uno, como queremos que nos respeten a nosotros, o fallamos desconfiando hasta del profesor de nuestros hijos. La forma de enseñar a los niños es muy importante como para jugar con ella, dejando al niño a su merced y que actúe como él cree que debe hacer. No podemos olvidar que nacemos desnudos e inocentes y que vamos a ser en la vida lo que nos enseñen, primero nuestros padres y después al incorporarse a los estudios los profesores. Pero siempre bajo el control de los padres.

Hay un proverbio que dice: el que solo se haya tenido así mismo como profesor, siempre estará como un pollino.

Hay que confiar y creer en las personas, porque si tuviéramos que vivir aislados, solos a nuestras expensas, desde luego lo íbamos a pasar muy mal. No podemos olvidar que todos dependemos unos de otros, de la familia, del profesor que nos enseña, del médico que nos cura, del amigo, del vecino que nos ayuda muchas veces o del que te encuentras por la vida y desinteresadamente te echa un cable cuando lo necesitas. Todos sabemos que algunas veces nos encontramos con sorpresas, eso está muy claro. Pero eso no es óbice para que desconfiemos de todo el mundo. Hay que saber con quién te la juegas y es ahí donde tienes que con mucha vista, valorar al que tienes en frente y procurar saber el comportamiento de cada uno.

Hay que procurar no equivocarse y respetar, cambiando de tercio si fuera necesario, para no actuar sin conocimiento de causa y valorar erróneamente sin causa justificada. Cosa que puede perjudicarnos a nosotros mismos al no darnos cuenta de nuestro propio error. Es bueno controlar y saber cada día lo que ocurre en todos los órdenes de la vida, pero sobre todo lo concerniente a nuestros pequeños, a los que tanto adoramos y queremos. Si la enseñanza en el colegio es importante, tanto lo es la enseñanza de los padres.

El 29 de agosto de 2002, al fin, después de esperar todo el verano por el piso que compramos en Candas, lo inauguramos. A pesar de que nos lo habían entregado el día 23 de ese mismo mes, no lo pudimos ocupar a causa del barniz del parquet, que tardó unos cuantos días en secar y el olor es nocivo. La espera fue larga ya que el promotor de la obra pensaba  entregarlos para el mes de enero pasado, después para marzo, luego para junio, pero no pudo ser hasta agosto. Por ese motivo las vacaciones de ese año fueron cortas y llenas de trabajo. Primero la construcción de mis prótesis y después los trabajos en la finca, y más tarde al entregarnos el piso, amueblarlo y hacer las estanterías para la cochera y la despensa. Hasta hice un tendal para secar la ropa en el interior de una despensa. Este tipo de tendal me lo mostró el contratista de la obra. Una tarde me dijo:

-Arsenio, ven al primero que te voy a mostrar una cosa muy curiosa, seguro que te gusta.

En efecto me gustó. Se trataba de un tendal para ropas en el interior  del piso, desconocido hasta la fecha. Es muy original. Pregunté a los dueños del piso dónde lo habían comprado. Al día siguiente nos acercamos allá con el fin de comprarlo, pero ya no los había. Preguntamos a un responsable de la casa y dijo que había sido una promoción, pero que no iban a traerlos de nuevo. Le dije a mi esposa que yo haría uno en acero inoxidable en lugar de pvc, porque es más seguro, bonito y duradero. Mi esposa dijo que buena gana tenía de trabajar, que ya vendría y si no, nos arreglaríamos con otro cualquiera.

Comencé a buscar el material. Mientras pasaban los días conocí al dueño del primer piso y hablamos acerca de su tendal. Le comenté que ya no los vendían. Le dije que buscaba acero inoxidable para su construcción. Este hombre, muy atento me dijo:

-Tranquilo, yo te lo consigo.

Cogió su móvil y llamó para que aquella tarde o al día siguiente lo trajeran. No pasaron dos horas cuando llegó un mensajero con los tubos. Solo me faltaban unas piezas de acero inoxidable para las bases, pero éstas ya eran más fáciles de conseguir. Cogí el coche y fui hasta los almacenes de Riestra a buscar lo que necesitaba. Al momento lo encontré. Llegué a casa, me puse la funda y a trabajar en el tendal, que terminaría en tres días. Se trataba de 4 bases una a cada lado del secadero, y de siete tubos de acero de 1,50 de largo.

Diseñé un sistema completamente diferente al que conocí, y con mejores prestaciones. Entre otras cosas lleva 14 poleas para que trabaje con facilidad y no se rompan los gruesos cordones. Además de una solida base provista de siete ganchos para que sea más práctico. Estos siete ganchos son los que sostienen cada una de las barras o tubos, que independientemente bajan. Se tiende la ropa, se sube una barra y se baja otra, de forma que la señora lo tiene a su altura para colocarlo. Luego lo retira quedando casi pegado al techo donde no molesta para nada y la ropa se seca perfectamente.

El tendal es una maravilla que llama la atención de todos. Por eso y otras cosas más, pasamos el verano y parte del otoño trabajando, pero a gusto porque nos hacía falta.

Antes de decidirnos a comprar en Candás a habíamos pensado visitar varios lugares de la costa. Comenzamos por Ribadesella para ver donde nos gustaba más comprar el piso. Después de pensarlo y de hacer distintas valoraciones. Le dije a mi esposa que el mejor sitio seria Candás. Por lo bonito que es todo. Una buena playa, con terreno llano y también con alguna pendiente, además de las bonitas praderas ajardinadas y el pequeño bosquecillo de eucaliptos en su parte más alta, desde donde se puede tomar el sol o la sombra e incluso dar un largo paseo.

Aparte de ser un lugar privilegiado por estar situado en el centro de la costa asturiana, tiene buen servicio para viajar. Esta cerca de Oviedo, Gijón, Avilés. Con buen servicio de carreteras, el tren, el ALSA y está muy cerca de Sotrondio. Tiene un  ambulatorio recién construido, buenos restaurantes, buenas sidrerías y comercios en general; hasta hay un cine. Además, está fuera de los barullos y de la contaminación. Es ciertamente un pueblo tranquilo y encontradizo.

Mi esposa dijo que no le gustaba. Yo creo que cuando lo conozcas mejor te va a gustar le dije: lo mejor sería pasar las vacaciones este verano y ya verás si te gusta uno.

En efecto allí pasamos las vacaciones. Al terminarlas dijo: qué razón tienes Arsenio, vaya bien que lo pasamos, esto es muy bonito como tu bien dijiste. Yo por mi seguía aquí y no machamos hasta que construyas el chale o compremos el piso.

-Así será compraremos en Candás. Empezamos a buscar donde edificar. Aunque pasaron tres años y no encontrábamos nada que nos gustaba, tanto le gustaba estar aquí que un día me dijo:

-No creo que te guste nada, lo que tú buscas solo lo conseguirás si lo haces a tu gusto.

-Si hay que hacerlo se hace, no pasa nada, tampoco hay que comprar lo primero que salga.

Al final conseguimos un lugar de los mejores de la zona, pero no sin antes haber dado vueltas y romperse la cabeza. A mí nunca me ha gustado vivir encerrado entre edificios, siempre me han gustado las buenas vistas y el aire libre y aquí lo hay de verdad.