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Mi Historia

              ¡Hola José! ¡muchas gracias por tu comentario!. Todo esto me recuerda a la gran diferencia de valoración de las cosas, de unas personas a otras. Algunas veces cuando ha salido un reportaje  hablando de mi caso en la prensa o TV, ha habido diversas opiniones. Algunos dicen que es imposible trabajar sin manos, otros lo exageran y dicen que eso solo lo hace un genio. Ni lo uno, ni lo otro. Ni es tan imposible que se pueda trabajar, ni hay ningún genio. Aquí solo hay un hombre con ganas de trabajar, una gran fuerza de voluntad y de luchar por la vida y nada más.

           Que es muy difícil el recuperarse, y el aprender a trabajar es cierto, pero no imposible. Algunos lo hemos conseguido, otros no.

            Por ese motivo tardé varios años en admitir los reportajes. Hace unos cuantos años, el periodista Cuesta, quiso hacerme un reportaje para la prensa. Pero a mí no me pareció el momento.

            Cuesta me dijo: -¿qué pasa Arsenio, estás quemado con la prensa?, ¿por qué no quieres dar a conocer tu forma de trabajar, que tan importante es?

          -No estoy quemado con nadie. No es esa la razón, Sr. Cuesta. Si la gente de los pueblos cercanos no se cree, como trabajo con mis aceros, peor lo van a creer a través de un reportaje los que no me conocen. Hasta es posible que digan cuando me vean: -Mira ese, dice que hace toda clase de trabajos, que labra la tierra y hasta siega la pomarada con el guadaño. Pues sí, y por si eso les parece difícil. Hasta doy cuerda al reloj antiguo que me dejó mi padre. Todo esto que les parece imposible, para mí es normal, después de estudiarlo y hacer pruebas durante muchos años y adaptando las herramientas a mis posibilidades, para poder trabajar. Porque sin trabajar, nada se consigue.

           No solo tuve que aprender a trabajar de nuevo con todo, hasta tuve que aprender a escribir. Para mucha gente es imposible, lo sé por mis amigos y otras personas que vinieron a ver cómo trabajo en mi finca.

           Recuerda tú, que cuando hice el jardín y transporté un camión de treinta mil kilos de tierra en carretilla, para tapar el relleno de escombro que había, vinieron hasta de Madrid y, de otras partes más a ver si era vedad.

           Hubo una señora madrileña, que vino a verme y me dijo: -Sr. soy de Madrid y vengo a verle porque el año pasado estuvimos aquí de vacaciones y, cuando marchamos mi marido lo vio trabajar y yo no. Por eso este año cambiamos las vacaciones.  Mi marido pensaba ir a otra parte, pero yo le dije, vamos Asturias, quiero conocer al Sr. sin manos, que es un artista. Le felicito, me alegro mucho de conocerle. Trabaja con tanta facilidad que no se le nota la falta de sus manos.

          Mientras que haya mundo, siempre habrá diversas opiniones. Hasta hubo quien dijo, después de ver algún reportaje televisado haciendo trabajos de taller, que eso era un montaje. Imposible el trabajar sin manos, dicen algunos. Pues no es imposible, aquí se  puede ver lo fácil que puede llegar a ser, tras años de experiencia. He trabajado toda mi vida. Primero con manos  y después sin ellas y he superado los problemas. Bien claro está, que hace más el que quiere, que el que puede.

             Después de explicarle el motivo de mi negativa, el Sr. Cuesta me dijo que yo era portador de una experiencia muy importante y que no podía llevarla a la tumba conmigo. -Debes presentarla a la sociedad, porque la necesita.

          Le dije: -Sí que es cierto que hay gente que lo necesita, pero hay otra que lo critica. Por eso no me gusta. Sr. Cuesta, le prometo que cuando termine de hacer alguno de mis inventos, procuraré  mostrar diversos trabajos en un reportaje televisado. Siempre, pensando en esas personas que lo necesitan.

            Después de escribir algunos libros, entre ellos mi autobiografía, comencé a publicarla, de lo que me alegro porque una experiencia como esta, puede  ayudar  a mucha gente a salir adelante y a sufrir menos. Con frecuencia recibo correos de gente  a la que le vale mucho y eso me alegra, porque todos aprendemos unos de otros. Me gusta ayudar a la gente, por eso escribo. A  mí también me ayudaron y eso nunca se olvida.

Un abrazo amigo.

 Arsenio Fernández

 

Agradecimientos al comentario de la Señora Doña Rosario López de La Garma.

Doña Rosario no se puede imaginar la alegría que es para mí, el recibir su comentario. Poder saber de la  familia del Dr. y tener la oportunidad de felicitarla por ser hija del gran Dr. D. Francisco López de La Garma, Director de la Clínica Nacional del trabajo de Madrid. Allí  fui rehabilitado bajo su dirección, después de perder las manos, en aquella terrible explosión de dinamita, en el año 1.954, con solo 20 años y en plena juventud.

 Ingreso en La Clínica Nacional del Trabajo de Madrid

En el próximo Diciembre, se cumplen 64 años de aquel triste día para mí, para toda mi familia y también para mucha gente de la minería Asturiana, que también sufrió. Nunca pude saber la dirección, para mostrarles mi agradecimiento, por la labor tan importante del gran maestro, que con su entrega a su profesión, consiguió sacarme del abismo donde me encontraba, aturdido por tanto dolor.

En la foto, Alejandro Antuña Pandal, mi hermano Constante y yo, cuando ibamos para la clinica. Mi hermano murió en accdente en la  mina, en el Pozo Cerezal, a los 27 años, casado y con 2 hijos muy pequeños.

Siempre fue mi deseo el conocer a la familia del Dr. D. Francisco, que consiguió que volviera a lucir el sol para mí.

              Alejandro y yo, el chico que perdió las manos el mismo día que yo, estábamos esperando el ascensor para subir a recepción e ingresar, cuando bajó el Director ( Doctor Don Francisco López de La Garma). No le conocíamos, pero él, que se dio cuenta de nuestro ingreso, con mucha gracia nos dijo:

– ¡Buenos días, señores! ¿Son ustedes los asturianos que ingresan?

– Sí, señor.

             Después de presentarnos nos dijo que iba con prisa a una reunión, pero que antes quería conversar un poco con nosotros. Nos invitó a sentarnos, uno a cada lado suyo, en uno de los dos bancos que había.

            Comenzó la charla y allí mismo, nos miró la amputación y el estado de los muñones. Sacó su agenda y nos mostró varias fotos de otros que padecían el mismo traumatismo. Debo destacar que su charla fue muy normal. Se habló de distintas cosas, todas sobre el tema de la rehabilitación. A medida que íbamos hablando, le hice algunas preguntas y procuré atender a todo con mucha atención, pues se trataba de cosa muy seria, nada menos que de mis manos. Cuando menos lo esperaba el doctor, me dijo:

             –Arsenio, te voy hacer una pregunta, pero dime la verdad ¿qué es lo que sientes ahora mismo?

              -¡Doctor, le diré la verdad, claro que sí! Me siento muy mal, aquí nos trajeron engañados, nos dijeron que nos iban a poner unas manos y eso que usted nos muestra son una especie de pinzas con curva. ¡La sorpresa es muy grande señor,  me da más sufrimiento aún!. ¡Pensé encontrarme con unas manos, no con esto!

          El susto de ver aquellos aparatos que eran muy simples y con pocas posibilidades de poder manejarlos, me dejó como atontado. Fue demasiado fuerte, mi corazón latía a  la velocidad del rayo.

Se levantó y, como es normal, yo también. Me dio una palmada en mi hombro y me dijo:

          – Muchas gracias, así se habla. Hay que ser sincero y tú lo has sido. A ti no te pierdo de vista, eres muy inteligente y llegarás muy lejos. Te prometo que saldrás de aquí hecho un hombre, preparado hasta para trabajar.

        Como si fuera una profecía, lo que dijo el director, al  igual que la chica “comadrona” en prácticas que conocí en el hospital  Adaro,  de Sama de Langreo, llamada María, se cumplió. Los dos coincidieron en valorarme y pensar que yo me iba a recuperar. Aunque para el resto de la gente resultaba algo imposible y para mí también. ¡Cómo iba a pensar yo, que podría trabajar con aquello que acababa de conocer. Imposible!

Lo que nunca olvidaré es el acierto de estas dos personas. Al anticiparse a pintarme cómo iba a ser mi vida, sin darse cuenta, me ayudaron  porque  aquellas palabras tan bonitas y decisivas fueron un estímulo para mí. Pensé que si lo decían sería por alguna razón. Algo verían en mi persona, que les indicaba que iba a luchar tan duro como para salir de aquel grave problema y que me defendería en la vida con toda normalidad.

En aquella charla que solo duro unos 20 minutos, pronto me di cuenta de la gran inteligencia del

Dr. D. Francisco, que además de ser un gran médico, era un buen psicólogo por naturaleza. Sabía “estudiar” a la gente con cariño, pero con resolución, para ayudar a resolver los problemas de cada uno de sus pacientes.

Esa simple entrevista repercutió en mí decisivamente y para el resto de mi vida. Consiguió que creyera en él y siguiera sus consejos, trabajando sin descanso para salir adelante. Aunque la rehabilitación fue muy dura y el sufrimiento mayor, no me olvidé  de los consejos del médico, que me ayudaron a combatir tan duro problema, como es el poder trabajar ¡y ser un hombre libre más!.

En aquellas noches de insomnio,  mirando al techo raso de aquella habitación en la Clínica y, sin saber lo que iba  a ser de mi triste vida, con mi cerebro atrofiado por tanto sufrir, recordaba lo que el Dr. D. Francisco me había dicho. Que si trabajaba y no me vencía el miedo a la vida, conseguiría volver a ser un hombre como los demás. Eso me animaba y pensaba: “Si el Dr. lo dice, tiene que ser verdad y no le puedo fallar, así que a trabajar sin descanso”

El Dr. en poco tiempo, se dio cuenta de que Alejandro, no se interesaba por nada. El accidente lo dejó destrozado para siempre, nunca consiguió reponerse, a pesar de tener novia y a su hija de 5 años. Por mucho que intenté, nada pude hacer para convencerlo y que recibiera  a su novia en las visitas que le hacía en el hospital Adaro. La chica con cariño lo animaba y le decía: “no sufras tanto, yo te ayudaré en lo que haga falta”. Pero ni caso.

Ya no me quedaban argumentos posibles. Muchas veces le dije: “ Alejandro, no tortures a esa chica que te quiere y te adora, no la dejes sola, sigue tu relación con ella, no tomes decisiones que más tarde puedas lamentar. Espera a venir de Madrid y, cuando empecemos a trabajar, si nos colocan en Duro Felguera, ya puedes cumplir con el compromiso de padre y de marido. Deja que corra el tiempo que es el mejor consejero y podrás seguir por el mejor camino que tú creas conveniente, pero no rompas con ella”. Siempre me decía lo mismo, que no iba a permitir que su suegra se riera de él por encontrarse sin las manos y que si no se había podido arreglar con ella antes, peor sería al verle sin manos. Esto fue superior a sus fuerzas y nunca lo pudo quitar de su mente.

–Tú no vas a vivir con la madre, podrás ir a una casa y, como los demás, montar tu propio hogar. Las discusiones con su madre, nada tienen que ver con tu novia que es muy buena chica y te quiere a pesar de tu estado. Eso a mí no me parece ningún obstáculo que te obligue a dejarla y a renunciar a tu propia hija. Ella siempre dice que te quiere con todo su corazón y eso es muy importante para ti, para ella y para vuestra hija. Que lo de las manos no impide que seas su marido. Fíjate en lo mucho que te quiere, que me pide que te ayude a levantar esa moral, rogándome que te anime porque dice que para ti será lo mejor y que los dos, junto con vuestra hija podréis ser felices. Me parece normal que tengas dudas de cómo va a ser nuestro destino. Por eso te pido que no decidas nada ahora, pero que tampoco la eches. Debes esperar.

El Dr. le miró los brazos pero no le hizo preguntas. En cambio  a mí me hizo una especie de examen, con el que descubrió que yo era aficionado a la artesanía y a la invención, además de muy trabajador. Todo esto nos enseña lo importante que es el comportarse bien en la vida y ser sincero, con los demás, para que ellos lo sean y poder confiar unos en otros.

Siempre me ha gustado cumplir con mi deber. Aparte de lo que mis padres me enseñaron, aprendí de muy joven que el caminar por la vida con realismo y seriedad, es fundamental. La persona educada y cumplidora siempre será apreciada y recibirá la ayuda y, el cariño de los demás, que tan importante es siempre, pero sobretodo en esos trágicos momentos. En cambio la persona vaga y desconfiada nada conseguirá. Está muy claro que lo que te toca hacer a ti, nadie lo va a hacer por ti, porque cada uno ocupamos nuestro sitio en la vida y nadie lo puede sustituir.

La persona normal siempre camina con toda normalidad y con esa paz interior que todos necesitamos y orgulloso de cumplir con sus semejantes, ya que todos necesitamos unos de otros. La vida en solitario es terrorífica y muy difícil de soportar.

Cuando el Dr. me dio el alta me dijo, vete a tu casa pero no pierdas el contacto con esta casa. Trae todos tus inventos, porque tú serás el que vas a revolucionar tu vida y la de los demás. Los que tenemos manos no podemos saber las necesidades del que no las tiene y, tú si lo sabes, porque trabajas y luchas sin descanso, naciste con vocación de inventor y lo serás mientras vivas. Tu inteligencia te llevará muy lejos, estoy seguro que vas a conseguir hacer algo importante para mejorar las prótesis, que hoy son muy simples, pero con algo hay que empezar.

Por su gran experiencia como profesional y su buena forma de enseñarnos, confié en aquel gran Dr. Y eso me llevó a donde estoy. A crear una empresa y hacer singulares máquinas. Conducir mi propio coche. Crear una familia, y tener hijos, enseñarlos y darles una carrera. Además de crear mis propias prótesis, con las que trabajé toda mi vida con normalidad, como si tuviera manos. Todo esto gracias al buen maestro que tuve, al que nunca olvidaré.

Hay un proverbio que dice, detrás de un buen maestro, siempre habrá un buen alumno.

Esta dura historia, pero real, hay un montón de gente que no se la cree. Me lo dicen mis amigos y conocidos. Imposible, como va a trabajar y conducir un coche sin manos. Desde luego que ni yo me podría creer, que mi gran experiencia está sirviendo para aliviar a gente que la conoce y que le ayuda a resolver sus problemas con más facilidad.

                                                               Anécdota importante.

             El Sábado pasado, día 18 de Agosto del 2018, cuando estaba leyendo el periódico en el paseo marítimo de Candás,  llegó un joven matrimonio con su hijo de 7 años. La chica muy atenta me saludó y me presentó a su marido y a su hijo y me dijo: “ Arsenio, ¿no me conoces? soy la hija de un amigo tuyo. No nos vemos desde que tenía 11 años y nos fuimos, pero yo nunca me olvidé de ti, por lo valiente y luchador que eres. Ya sé que murió tu mujer que era muy buena, ¡qué gran pena!   Yo estuve dos veces a la muerte. Sufrí tres operaciones de intestino. Estuve entre la vida y la muerte y me valió muchísimo el recordar tu gran historia y lo que luchaste para salir adelante. Arsenio, todo el mundo te admira y comenta lo bravo que fuiste. Yo cuando tanto sufría, me conformaba pensando, no me moriré, si Arsenio aguantó tanto, yo tengo que ser valiente como él ¡Y lo fui! Gracias a Dios lo superé y me encuentro sana y muy bien. Ya todo pasó y vivimos muy bien. Vamos para el descenso del Nalón en Pola de Laviana, donde estarán mis padres” Nos despedimos con mucho cariño, porque siendo una niña convivió mucho con nosotros.

Un abrazo.

Hay personas a las que las adversidades de la vida les dejan fuera de combate. Sin embargo la vida es una sucesión de elecciones. Cada vez que sucede algo malo, se puede escoger entre ser una víctima y maldecir a la mala suerte o sobreponerse y aprender de ello, para salir adelante y liberarse de tanto dolor.

Una vez más tengo que decir que el cariño de  la familia es importantísimo. Primero el de mis padres y hermanos y, después el de mi querida esposa y mis hijos, que me dieron fuerzas para conseguir todos mis éxitos en la vida, por lo tanto el mérito no fue solo  mío, sino de los que me rodearon y me ayudaron con cariño. Así son las cosas y así las hay que decir.

Muchas gracias, un abrazo para todos.

Arsenio Fernández.

 

 

 

La humanidad camina hacia la destrucción de nuestro planeta, si no ponemos remedio a la contaminación.

 Hace tiempo  escribí un artículo hablando de la tecnología, la ciencia y la medicina contemporánea. Efectivamente nos lleva a aumentar la longevidad y el bienestar de la humanidad, pero todo esto tiene una doble vertiente. Con la tecnología y el anarquismo de algunos países muy poderosos, se está destruyendo el medio en el que vivimos, contaminado todo el planeta.

Esos tres o cuatro países, que son los más ricos y poderosos, en lugar de colaborar con el resto de países, que luchamos contra las emisiones que destruyen y contaminan el mundo, son los que más contaminan con sus enormes industrias. Se ríen del resto del mundo, sin querer admitir que, para ellos, también llegarán las terribles consecuencias del cambio climático.

Se están produciendo unos cambios tan bruscos, como desconocidos, que los nacidos jamás conocimos. Por lo menos en los últimos 100 años, nunca hubo estas hecatombes de destrucción. En aquellos tiempos, en Asturias, llovía casi todos los días. Había mucha agua, grandes nevadas y fuentes por todas partes, pero no estos tremendos problemas que padecemos en la actualidad, con enormes inundaciones y tormentas en unos lados, y con sequías y terroríficos incendios en otros, donde dichos incendios  mataron a muchas personas destruyendo casas y fincas y sembrando el terror en el resto de  poblaciones cercanas.

Los investigadores y científicos creen que si no ponemos remedio a tanta contaminación, en los próximos 50 años, subirán las temperaturas varios grados, por lo que  nos veremos invadidos por un montón de enfermedades tropicales, transmitidas por los mosquitos y por las mismas personas que sean contaminadas, además de por los animales, y sobre todo, por los ratones que hay por todo el mundo. El mayor problema será, para las zonas más cálidas.

Las enfermedades entre otras muchas más, podrían ser las que se describen a continuación:

El ebola

Malaria

DengueFiebre amarilla                   

Fiebre de lassa

Fiebre marburg

Fiebre chikungunya

La polio y el coronavirus.

La peste negra

Todas estas enfermedades, según los científicos, no se han erradicado, siguen por muchas partes del mundo.

La peste negra, transmitida a los humanos por las ratas en 1.914, mató a más de 50 millones de seres humanos, en todo el mundo. Fue una tremenda catástrofe.

Se dice que dentro de 50 años, será de terror el tener que elegir a los que van a morir, o vivir, porque no habrá posibilidad de atender a todos los enfermos, por no haber medios suficientes. Ni siquiera existirán vacunas para tantas enfermedades temibles. Los hospitales estarían colapsados y la gente se moriría en la misma calle. Debemos evitar tanta contaminación porque, según las predicciones, aún estamos a tiempo de poner remedio a lo que sería un desastre mundial. Todo esto no es para asustarse, pero sí para que no nos olvidemos de lo que podría pasar. Si todos colaboramos con el medio ambiente, lo podríamos evitar, para dejar un mundo mejor a nuestros sucesores.

Todos los gobiernos del mundo deben colaborar, pero también los ciudadanos tenemos la obligación de mantener limpios los campos, los ríos y los mares. Sin basuras. Mucha limpieza en la higiene personal. Buena limpieza en las casas y establos. No formar basureros que es donde se crían las ratas, mosquitos y otros insectos que nos invaden. Enseñar a los niños a no tirar basuras en el suelo. Si todos cumplimos y respetamos a las cosas y a las personas, conseguiremos hacer un mundo mejor, porque bien lo necesitamos. No podemos olvidar, que la buena educación a nuestros niños, será su bienestar del mañana, porque ellos serán los papás del futuro y los que gobernarán el mundo.

Está probado que hemos evolucionado mucho en un montón de cosas, pero hay un retroceso, en otras cosas fundamentales.

Una prueba de lo que supone el aumento de temperatura, la pude observar con claridad el año pasado, en el que no llovió casi nada y  hubo mucha sequía. Los mosquitos llamados de avión que nos pican, los hubo el año pasado hasta en el invierno. No se murieron por no haber frío. En cambio, este año no los hay en esta fecha, a 20 de Junio, que es cuando escribo este párrafo. Hace 50 años, no existían ni los mosquitos, ni la cantidad de plagas que hoy nos invaden. Recuerdo muy bien cuando conocí a los mosquitos en León, donde me picaron por primera vez. En Asturias llegaron mucho más tarde,  porque el clima era mucho más frío. Increíble, pero cierto. Todo esto nos enseña lo importante de los buenos veranos, pero también lo importante que es el frío en los inviernos. Por eso se dice desde siempre, año de nieves, año de bienes.

Otro tema, es la forma de producir los productos comestibles para los humanos y para los animales. Hasta en la cultura hay un notable cambio, muchas veces para el retroceso, porque en muchos casos, no se respeta a las cosas, ni a las personas.

No podemos olvidar que nuestros campos están invadidos de plagas, que destrozan nuestras cosechas, nuestras frutas.

Por ese motivo  se emplean gran cantidad de insecticidas tóxicos para la salud de los humanos y de los animales.

El problema de la alimentación, se agudizó por la invasión de esas plagas del campo que, poco a poco, fueron invadiendo el medio,

Para poder producir hay que sulfatar los cereales, las frutas, las verduras, los viñedos, todo con esos  malos productos.  

Otro grave problema es el cambio en la alimentación. Van desapareciendo las comidas caseras, con productos naturales del campo, sin sulfatos, ni productos nocivos para la salud.

Cuando nos criamos los de mi generación, no existían estos serios problemas de alimentación. Aunque era escasa la comida y se pasó hambre, la comida era buena.  A medida que pasaba el tiempo, fueron apareciendo diversos insectos, el mosquito avión que pica, el escarabajo de las patas, el pulgón y las enfermedades de los árboles frutales, y hasta de los árboles madereros. Los castaños tienen una enfermedad que poco a poco, los destruye.

Tanto cambiaron las cosas, que ni el pan es como el de aquellos tiempos. Las manzanas, castañas y patatas asturianas, entre otros productos más, son incomparables por su excelente sabor y buena calidad.

Está probado que cada región tiene productos especiales. Por ejemplo: el cordero de Burgos es incomparable. Una carne exquisita y un sabor excelente. Tengo que decir en honor a la verdad, que los 2 o 3 corderos que se crían en nuestra finca, son muy buenos, pero no de la categoría de los de Burgos, a pesar de criarse en los pastos de nuestra pomarada que son  ecológicos. Alimentados con buena hierba, algo de cebada y maíz, manzanas y peras que caen en cantidad, ya que nosotros no sulfatamos. Aunque se pierde la mitad de la producción, toda la fruta de nuestra pomarada es 100% ecológica y con un excelente sabor.

Un saludo.

Arsenio Fernández.

 

Yo sí estaba en el Planeta en 1.936.

Escribo este artículo por dos razones:

Una, para dar  respuesta a Alfonso Uruñela, de Avilés, a la pregunta que plantea  en su artículo, de la Nueva España del día 29 de mayo del 2018. Dice, entre otras cosas, que solo falta la chispa para prender la mecha, en el grave problema de Cataluña.  Se observa cómo, día a día, van empeorando progresivamente en los debates, los malos modos, el odio latente entre los distintos oponentes, y cómo van aumentando  en las calles los episodios de violencia.

Como él no estaba en el Planeta en esas fechas, pregunta si al comienzo de la Guerra civil Española,  habría algún Español que se imaginase lo que nos venía encima.

La respuesta es no. Lo que ha ocurrido, fue tan duro y disparatado que casi no lo creemos, los que lo hemos visto. Nos tocó de todo, miedo terrorífico, hambre, pobreza y esclavitud, muerte y desolación.

La otra razón es  mostrar un poco, lo mal que lo pasamos todo el pueblo Español. Es imposible describir con palabras lo ocurrido. En algunos casos murieron padres e hijos, quedando las casas vacías. En otros,  madres viudas y desamparadas, con sus hijos muy pequeños “muertos de hambre”. Hombres jóvenes y mayores sin piernas ni brazos, cuerpos desechos por el campo. Destrucción de pueblos y ciudades con su gente. Puentes y carreteras destrozadas.

Después de tanto horror, a nadie se le ocurrió hablar de Guerra, en más de 50 años. Las guerras son crueles y lo destruyen todo, son malas hasta para el que las gana.

Por eso hay que desterrar de la faz de la tierra, al fanatismo, al odio y la envidia. Estas tres cosas son la peor enfermedad que un ser humano pueda padecer. Amargan y destruyen a las personas que  lo padecen. Una de las cosas muy buenas para todas las personas, es el pensar en ayudar a sus semejantes. Pensar siempre en positivo y evitar los malos pensamientos.

¡¡¡¡Haz las paces con tu pasado, para que no arruine tu presente!!!!

Este tema de la reflexión y lucha por la supervivencia, lo dominamos muy bien algunas de las personas que, como yo, sufrimos graves problemas por los accidentes y duras adversidades que la vida nos presentó. Claro está, que todos no pueden con tanta lucha, por eso después de mi experiencia, me gusta informar a la gente de que si se pone arte y fuerza de voluntad, es posible salir del precipicio en el que algunas veces nos encontramos, sin ver la salida.

¿Qué sería de mi vida si no hubiera aprendido a dominar mi torpe cerebro? Aturdido por la pérdida de mis manos, en aquel tiempo de mi juventud y con solo 20 años; con una escasa cultura y sin conocer más mundo que el de mi pueblo en la aldea, era imposible imaginar lo que una persona puede conseguir, cuando emplea su inteligencia con serenidad y para el bien. No solo para resolver su problema, también para resolver los de los demás. Todos aprendemos unos de otros. Eso es lo que hice toda mi vida, ayudar con mis técnicas y mis charlas, a recuperar esos ánimos tan necesarios para poder trabajar y sentirse libre en el mundo.

La Universidad de la vida es importantísima, si la empleamos para el bien. “Haz bien y no mires a quien”. Esto lo aprendí muy bien de mi padre, a quien siempre le gustó trabajar y ayudar a la gente. Algunos vecinos y compañeros de trabajo de él, me dijeron muchas veces: “¿Qué padre tienes Arsenio?, es un modelo de hombre, trabajador al máximo, muy buena persona y considerado uno de los mejores mineros de Asturias.”

La mejor forma de librarse del sufrimiento es conformase con lo que nos toca, no pensar en el pasado porque  “agua pasada, no muele el molino”. Ni pensar demasiado en el futuro, porque no sabemos cómo va ser. Y en cuanto al presente, llevarlo con mucha paciencia y sin precipitarse demasiado, sin prisa, pero sin pausa. Pensar que si ayer sufriste por el mismo problema y no resolviste nada, ¿por qué vas a sufrir hoy por lo mismo? Es una forma de evadirse de los sufrimientos y resolverlos con más facilidad.

¡Que Dios nos libre de vernos en otra contienda como la Guerra civil, donde lucharon pueblos, contra pueblos y familias, contra  familias. Fue de terror lo que sufría todo el pueblo Español! Por ese motivo debemos olvidar para no tener rencor. Mi padre nos enseñó, entre otras muchas cosas más, a que nunca nos metiéramos en política, ni en la vida de los demás. Lo nuestro es el trabajo, del que tenemos que vivir. La política es para los que viven de ella. Así lo hicimos los 14 hermanos, que juntos nos criamos. Nunca despreciamos a nadie por su forma de pensar, tenemos amigos socialistas, del PP, o comunistas. Unos por vecinos y otros por compañeros de trabajo. Por suerte, la inmensa mayoría son buena gente. La que sale mala es su problema. La vida es dura haciendo las cosas bien, pero puede serlo mucho más, siendo retorcidos.

Un saludo

Arsenio Fernández García.

Reportaje del Sr. Soriano y su esposa

El día 23 de Febrero del 2018, el Sr. D. Tino Soriano y su esposa Ana, hicieron un reportaje de mi historia para presentarlo a diversos medios que pudieran estar interesados en darla a conocer. Se trata,  sobre todo, de ayudar a infinidad de personas que, por diferentes circunstancias, estén atravesando un momento difícil en su vida (no necesariamente una amputación) y necesiten conocer un ejemplo de cómo se pueden superar las duras adversidades que la vida nos presenta en muchas ocasiones.   Tino Soriano, ha trabajado en multitud de ocasiones para  National  Geographic, Empresa especializada en Ciencia, Naturaleza y viajes entre otras cosas importantes y de prestigio Internacional y ha escrito varios libros, siendo premiado por su trabajo en diversas ocasiones. Su visita ha sido muy importante por dos razones:

Una, para mostrarles cómo se puede trabajar sin manos y que mi historia sea conocida fuera de nuestras fronteras, pudiendo ser un ejemplo de superación para todas aquellas personas que lo necesiten.

Otra, porque  mi ferviente deseo sería el poder editar mi autobiografía, ya que la inmensa mayoría de gente mayor, no tiene ordenador para entrar en mi blog y poder leer mis artículos. Me piden que lo edite porque quieren leer mi historia, la que ellos mismos conocieron y sufrieron conmigo, en aquel tiempo de tanta desgracia.

Yo desafortunadamente, no puedo editarlo porque económicamente es inviable y además lo mío siempre fue  trabajar.

Aunque después de jubilado escribí algunos libros, nunca pensé en editarlos, ya que mi intención era escribir para dejar constancia a las generaciones venideras de mi familia  de la tremenda lucha que fue mi vida y para que no se olviden de donde vienen y aprendan a luchar para combatir los inconvenientes que la vida nos presenta en muchas ocasiones.

No escribo para ganar dinero, pero tampoco para perderlo.  Solo se trata de ayudar a personas necesitadas que no conocen mi forma de trabajar sin manos, lo que ellos podrían hacer después de ser rehabilitados.

Es lamentable que en el siglo XXI, la sociedad deje arrinconadas a personas, que podrían ser rehabilitadas para que regresen a su estado normal en la vida y puedan trabajar lo mismo que trabajé yo toda mi vida. Aunque en circunstancias normales, no nos damos ni cuenta, el volver a ser “uno más”, para una persona con una amputación, podría ser como volver a vivir de nuevo, una nueva vida.

Está bien claro que lo difícil fue el empezar de cero, pero hoy, en mi entorno, ya son conocidas tanto mi forma de trabajar, como mis prótesis. Estas  son la milagrosa herramienta que nos ayuda a los que perdimos las manos a volver a tener una nueva vida. Ahora estamos luchando para, como ya comenté antes, superar fronteras y dar la posibilidad a cualquier persona del mundo, de volver a tener esperanza e ilusión para seguir adelante.

Un gran ejemplo es lo que cambió la vida del Sr. Magallares, después de fabricarle unas  prótesis a su medida. Al final de este artículo añado su comentario, que demuestra que una buena rehabilitación de las personas que sufren una amputación, es de vital importancia.

 Yo desinteresadamente podría colaborar en la  rehabilitación de algunas personas que lo necesitaran, tal y  como lo  hice en mis años de juventud, bajo la dirección del Dr. D. Francisco López de La Garma, Director de la Clínica Nacional del trabajo en Madrid. Un gran médico que ayudó a mucha gente y que fue el promotor de este tipo de rehabilitación en aquellos tiempos. Un Maestro que me enseñó y me ayudó a cambiar mi destino, consiguiendo mi regreso a la vida normal.

Con su gran corazón y su gran profesionalidad de hombre noble, me sacó del abismo donde me encontraba, aturdido y sin ver la salida a mi grave problema. Su ayuda fue decisiva para el resto de mi vida. Primero me enseñó a manejar unas prótesis  y después quiso que yo fuera su discípulo,  para enseñar al resto de amputados, lo que hicimos juntos hasta su falta. A partir de aquel tiempo todo se queda en el olvido y la gente se quedó sin medios, ni conocimientos para conseguirlo.

No quiero pensar lo que hubiera sido  mi vida sin la ayuda de aquel gran médico. Seguramente no hubiera podido con tanto sufrimiento y mi vida seguiría como perdida en el abismo o ya ni existiría. Por eso nunca me cansaré de proclamar a los cuatro vientos que la ayuda de unas personas a otras es indispensable. Todos necesitamos unos de otros, si no es primero, será más tarde. Así es el mundo y así hay que entenderlo.

El Dr. D. Francisco López de La Garma,  su recuerdo y su incalculable ayuda, siempre permanecerán en mi mente. Con su entrega a la profesión, aquel gran Doctor, consiguió que volviera a lucir el sol para mí.

Dentro de las mil y una cosas que nunca olvidaré,  recuerdo cuando una mañana nos encontrábamos todos en rehabilitación y dijo: “Tenía que llegar a esta casa Arsenio, que es un trabajador incansable, además de un  manitas, para revolucionar su vida y también la vuestra, con sus inventos que ha de conseguir. Él es quien mejor conoce las necesidades de un  amputado”. “Los que tenemos manos, las desconocemos. Hasta la fecha, es el único que sabe manejar todos estos complicados trabajos, por eso lo pondré a enseñaros a todos ¡A él no podréis decirle que no se puede hacer!

Por ese motivo nunca me olvidé, de enseñar y ayudar a mucha gente, como si fuera un homenaje a aquel gran maestro. Me dí cuenta de que todo esto debe seguir de generación en generación, para que no se pierda en el abismo. Unos con más arte y otros con lo que puedan, pero siempre ayudando a sus semejantes. Es mi deseo que la literatura de mi blog, siga enseñando y transmitiendo esa experiencia que tan necesaria es, cuando yo ya no pueda.

Me alegraría mucho que los descendientes del Dr. D. Francisco López de la Garma, conocieran esta pequeña historia que acabo de relatar, para que tuvieran constancia del bien que aquel gran doctor nos hizo y que permanecerá siempre en nuestras memorias.

Un saludo

Arsenio Fernández

 

                     Comentario del Sr. José Luis Magallares Guzmán, de Madrid.

 

José Luis Magallares Guzmán
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  JOSE CABRERA se llamaba aquel hombre sin brazos, carbonizados por quemadura eléctrica de alta tensión, gangrenados al instante. Lo conocí en el año 1991 a través del hospital “la paz” en Madrid. ¿Quién fue el lumbreras o la lumbreras que decidió aquel encuentro? nuestra presentación y conversación fue terrible y más allá, pues tan severa limitación me hundió -aún más- en depresión y aquello machacó a mis abatidos padres. Si tras mi accidente hubiese entrado en la habitación del hospital el mismísimo Arsenio Fernández García, doy fe que su presencia hubiese eclipsado al mismísimo Jesucristo en caso de que dios exista, cosa que dudo seriamente. Sin embargo quien sí que existe es Arsenio. Un héroe. Una consolación ejemplar y ejemplarizante. Guía definitivo de lo que puede o no puede hacerse sin manos, a quien por casualidad o causalidad conocimos con 25 años de retraso, imposibles de recuperar. Esta es la realidad. ¿QUÉ HABRÁ SIDO DEL SEÑOR JOSE CABRERA? EN EL BUSCADOR GOOGLE NO APARECE RASTRO.

 

 

 

 

 

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