{"id":892,"date":"2013-04-05T08:48:52","date_gmt":"2013-04-05T06:48:52","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=892"},"modified":"2013-04-05T08:48:52","modified_gmt":"2013-04-05T06:48:52","slug":"arriero-a-los-diez-anos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=892","title":{"rendered":"Arriero a los diez a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p class=\"AF-Normal\">\n\t&nbsp;A los diez a&ntilde;os comenc&eacute; a trabajar de arriero. Si la esclavitud ya era dura, la de arriero peor, a luchar con el barro los charcos de agua y los sacos con 50 kilos de carb&oacute;n que pesaban m&aacute;s que yo. Con mi burro y mi caballo bregando por aquellos caminos de fango y con la pendiente de las monta&ntilde;as, la lluvia y tormentas. Frio no lo pasaba porque el esfuerzo del trabajo produce calor. Era demasiado lo que llov&iacute;a y el barro y agua permanec&iacute;a hasta mitad del verano. Casi nunca se secan estos caminos intransitables y peligrosos por sus enormes pendientes, monte abajo donde los animales resbalaban y se ca&iacute;an con frecuencia.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tAparte del fuerte trabajo, que lo es para los mayores, y sobre todo para mi corta edad, las cosas se pusieron que ard&iacute;an. Comenzaron a perseguir a los chamiceros con grandes multas, juicios y detenciones, hasta los llevaron a la c&aacute;rcel. Adem&aacute;s de hundir los chamizos de toda la zona. Pusieron de jefe a un mal individuo, que con tal de quedar bien con la Empresa, no cesaba en su empe&ntilde;o de perjudicar al pobre. Se presentaba con dos peones y la guardia civil, y pon&iacute;an dinamita, le daban fuego y abajo con todo lo que hab&iacute;a. Alegaba que estaban fuera de la ley.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tQue hay muchas leyes todos lo sabemos, pero la pregunta que se le puede hacer a ese individuo, o a quien sea, es que leyes hay muchas, pero &iquest;qui&eacute;n las cumpl&iacute;a en ese tiempo? Solo eran leyes para los trabajadores esclavos. En ese tiempo el pez gordo traga al peque&ntilde;o, y sin esconderse, eso ya lo sabemos. Pero lo que no admit&iacute;a ese jefe, ni la empresa, era que la ley tambi&eacute;n dice que hay que dar al trabajador que enfermo en la mina, la pensi&oacute;n necesaria para vivir y en funci&oacute;n del grado de silicosis y su estado. Est&aacute; muy claro que pudo haber sido m&aacute;s flexible y no machacar con tanta dureza a los desamparados mineros silic&oacute;ticos, que si no trabajaban en los chamizos porque otra cosa no hab&iacute;a, se mor&iacute;an de hambre ellos y sus hijos, por las m&iacute;seras pensiones que les dejaron. Esas atrocidades que cometieron con los mineros enfermos, y con los asnos tambi&eacute;n porque nos explotaron al m&aacute;ximo de nuestro posible rendimiento, fueron poco menos que un crimen con el personal.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\t&nbsp;Ese pecado lo llevaban dentro de su ser y si es verdad que todo se paga, un poco de resquemor s&iacute; que tendr&aacute;n porque saben lo mal que se portaron. Solo con pensar que con sus acciones a parte del mal trato con la gente que les daban quemaba el pan de muchos inocentes, sin m&aacute;s recursos que el trabajo, a pesar de estar enfermos y sabiendo lo poco que les quedaba de vida, es terror&iacute;fico lo que sufrieron.\n<\/p>\n<p>\n\t<span style=\"font-size: 13px; line-height: 1.6em;\">.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;A los diez a&ntilde;os comenc&eacute; a trabajar de arriero. Si la esclavitud ya era dura, la de arriero peor, a luchar con el barro los charcos de agua y los sacos con 50 kilos de carb&oacute;n que pesaban m&aacute;s que yo. 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