{"id":820,"date":"2013-03-17T16:17:56","date_gmt":"2013-03-17T15:17:56","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=820"},"modified":"2013-03-17T16:17:56","modified_gmt":"2013-03-17T15:17:56","slug":"trasportando-los-comestibles-al-hombro-para-la-casa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=820","title":{"rendered":"Trasportando al hombro los comestibles para la casa"},"content":{"rendered":"<p class=\"AF-Normal\">\n\tMi madre enferm&oacute; del coraz&oacute;n, la cosa result&oacute; ser muy grave. Los m&eacute;dicos dec&iacute;an que no hab&iacute;a remedio para ella&nbsp;y, por si fuera poco, en lugar de una dolencia padec&iacute;a cuatro complicaciones, <strong>una cardiopat&iacute;a, una insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio, y una angina de pecho,<\/strong> que le produc&iacute;an desvanecimientos espont&aacute;neos, en cualquier momento se ca&iacute;a al suelo, trabajando en las tierras o praderas. Yo, que casi siempre era el que la acompa&ntilde;aba por ser el mayor de los que qued&aacute;bamos en casa, asustado le daba masajes al coraz&oacute;n para recuperarla, porque as&iacute; me hab&iacute;an ense&ntilde;ado, temiendo que un d&iacute;a no se recuperara. Despu&eacute;s de pasar el desvanecimiento mi madre segu&iacute;a trabajando, sembrando patatas o cavando la tierra, o lo que estuviera haciendo. Era una mujer muy fuerte, su enfermedad se iba agravando pero ella no cesaba de trabajar. El especialista, Dr. Meneses, poco se equivocaba, era un gran profesional. Con cierta frecuencia a mi madre le atacaban aquellas afecciones que la manten&iacute;an en cama hasta uno, dos y a veces tres meses. Ella que contaba las estrellas y ve&iacute;a que se avecinaba su incapacidad para poder salir de casa, comenz&oacute; a ense&ntilde;arme a comprar los comestibles. Me llev&oacute; a comercios y mercados, a todos los lugares a los que tendr&iacute;a que ir para poder abastecer la casa. Me daba explicaciones de todo lo necesario: <span style=\"font-family:&quot;Arial Black&quot;,&quot;sans-serif&quot;\"><o:p><\/o:p><\/span>\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\t-Apr&eacute;ndete todas estas cosas, dec&iacute;a, porque cuando yo est&eacute; en cama, t&uacute; ser&aacute;s el que tenga que ir de compras. Ya sabes que tus hermanos mayores est&aacute;n trabajando y no pueden hacerlo.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tMe presentaba a los mercaderes con los que m&aacute;s tarde tendr&iacute;a que tratar. En aquel tiempo cada uno ten&iacute;a sus precios y los hab&iacute;a muy estafadores. Hab&iacute;a que entender de calidad y de precios, si no, estabas perdido&nbsp;y, por si estos temas fueran pocos, surg&iacute;an otros no menos peque&ntilde;os. No hab&iacute;a carretera y&nbsp;los caminos estaban llenos de barro y de &ldquo;chap&uacute;zales&rdquo; de agua, casi intransitables.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tEl &uacute;nico calzado que ten&iacute;amos eran alpargatas y madre&ntilde;as y como el agua pasaba por encima, ten&iacute;amos que atravesar los &ldquo;chap&uacute;zales&rdquo; con &eacute;stas en las manos, descalzos para no mojarlas. Algunas veces para poder rebasar estos lugares circul&aacute;bamos por encima de las paredes que cierran las fincas y si te resbalabas te ca&iacute;as al fango. Otras veces salt&aacute;bamos al prado para apartarnos del barro, pero cuando menos lo esperabas te encontrabas con el due&ntilde;o, que lo prohib&iacute;a&nbsp;y nos persegu&iacute;a ri&ntilde;endo y con toda su raz&oacute;n, ya que el paso de la gente por las praderas lo estropea todo.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tAdem&aacute;s de&nbsp;este problema de caminos tan malos se a&ntilde;ad&iacute;a el tener que transportar los comestibles <span style=\"font-size: 13px;\">a hombros,&nbsp;<\/span>desde Sotrondio &nbsp;hasta mi pueblo, La Bobia, cinco kil&oacute;metros monta&ntilde;a arriba con una carga superior al peso de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, que eran los que yo ten&iacute;a. &nbsp;\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tTodo esto&nbsp;lloviendo, nevando o con mucho calor, que con una buena carga tambi&eacute;n resulta molesto. Todos los d&iacute;as de la semana ten&iacute;a que desplazarme cinco kil&oacute;metros para bajar <span style=\"font-size: 13px;\">a recoger el pan en el&nbsp; economato de Sotrondio&nbsp;<\/span>y despu&eacute;s otros tantos para regresar . Y como &eacute;ste lo transportaban desde la Panader&iacute;a la Palma, en el Entrego, en un carro tirado por dos mulas,&nbsp;cuando era invierno y ca&iacute;an esas grandes nevadas, pas&aacute;bamos el d&iacute;a entero esperando que llegara el carro de la Palma. Con hambre y con fr&iacute;o, para luego regresar, algunas veces oscurec&iacute;a e iba temblando de miedo por los lobos que circulaban hambrientos por los montes cercanos.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tMi abuela me cont&oacute; que en los montes de Reinosa los lobos se comieron a una pareja de la Guardia Civil. Atravesaban un puerto de alta monta&ntilde;a, y se encontraron con una manada hambrienta. Primero les dieron fuego y lucharon a tiro limpio, hasta que terminaron las municiones y despu&eacute;s a bayoneta calada hasta que no pudieron m&aacute;s. Pero rendidos y agotados fueron devorados por las bestias. Esta noticia circulaba entre la gente y otras m&aacute;s provocadas por los lobos que cada poco se com&iacute;an alg&uacute;n animal o atacaban a las personas. El miedo que les ten&iacute;amos daba pavor. Hay que ver lo da&ntilde;inos y atrevidos que son estos animales pues todav&iacute;a en estos tiempos siguen haciendo de las suyas, atacando y devorando a los animales.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tEstas peripecias y muchas m&aacute;s me las tuve que tragar desde los 7 hasta los 10 a&ntilde;os, cuando comenc&eacute; a trabajar de arriero con un burro y un caballo, transportando carb&oacute;n de los chamizos, desde las monta&ntilde;as de mi zona hasta Sienrra. Mi oficio de comprador y de transportista de comestibles a hombros lo hered&oacute; mi hermana Laudina, pero &eacute;sta iba a tener m&aacute;s suerte que yo porque la acompa&ntilde;aba nuestro hermano Constante, ella de nueve a&ntilde;os y &eacute;l de ocho, pero bravos los dos tambi&eacute;n.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\tEl trabajo de transportar los comestibles al hombro se hab&iacute;a convertido en permanente porque cuando nuestra madre estaba enferma no pod&iacute;a y cuando mejoraba, la esclavitud de todo lo que ten&iacute;a que hacer no le permit&iacute;a otra cosa que atender los trabajos de la casa, del ganado y del campo, adem&aacute;s de los otros ni&ntilde;os peque&ntilde;os. En aquellos tiempos lo primero era hacer los&nbsp; trabajos del campo. El resto de la casa era secundario. A la escuela no se le daba importancia. Se dec&iacute;a&nbsp;&iquest;por qu&eacute; perder tiempo en la escuela si vamos a ser mineros?&nbsp;y nuestras hermanas tampoco la precisar&aacute;n porque se casar&aacute;n y se dedicar&aacute;n a las labores de la casa y del campo. Era la mentalidad de aquellos tiempos.\n<\/p>\n<p class=\"AF-Normal\">\n\t&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi madre enferm&oacute; del coraz&oacute;n, la cosa result&oacute; ser muy grave. Los m&eacute;dicos dec&iacute;an que no hab&iacute;a remedio para ella&nbsp;y, por si fuera poco, en lugar de una dolencia padec&iacute;a cuatro complicaciones, una cardiopat&iacute;a, una insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio, y una angina de pecho, que le produc&iacute;an desvanecimientos espont&aacute;neos, en cualquier momento se ca&iacute;a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6,9,4],"tags":[15,21,48],"class_list":["post-820","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-familia","category-infancia","category-mi-historia","tag-anos-de-fame","tag-costumbres","tag-trabajo-infantil"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/820"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/820\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}