{"id":676,"date":"2012-12-31T08:07:16","date_gmt":"2012-12-31T07:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=676"},"modified":"2012-12-31T08:07:16","modified_gmt":"2012-12-31T07:07:16","slug":"la-nevaona-la-mayor-conocida-por-los-nacidos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=676","title":{"rendered":"La \u00abNevaona\u00bb, la  mayor conocida por los nacidos"},"content":{"rendered":"<p>\n\t&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tEn el a&ntilde;o 1948, cay&oacute; la &ldquo;nevaona&rdquo; fue famosa en todo el territorio por ser la mayor de las nevadas que conoc&iacute;an los nacidos. As&iacute; comentaban los antiguos. En mi pueblo de La Bobia, donde menos hab&iacute;a era de un metro, en algunas partes hab&iacute;a bastante m&aacute;s del metro. La casa de mis padres est&aacute; situada al oeste del pueblo en medio de una gran vega muy vistosa y soleyera, a una distancia de unos trescientos metros de la casa de mis abuelos. Al amanecer con tal nevada, lo primero que hicimos fue quitar nieve para hacer camino hasta la cuadra para cebar el ganado y orde&ntilde;arlo. Para luego seguir quitando nieve hasta la fuente, que estaba a unos seiscientos metros de distancia aproximadamente. Para seguir despu&eacute;s hasta la casa de mis abuelos que se encontraban solos. Aunque la cuadra estaba pegada a la casa y una vaca que ten&iacute;an la pod&iacute;an cebar, estaban aislados y sin agua. Todos los d&iacute;as hab&iacute;a que traerla desde la fuente. La transport&aacute;bamos mi hermano Constante y yo, con varios calderos colgados de una pieza de madera que pon&iacute;amos al hombro, tirando uno por cada extremo. De esta forma abastec&iacute;amos las dos casas del agua necesaria para el consumo y lavarse todos. Los que m&aacute;s gastaban eran los mineros que llegaban negros y llenos del polvo&nbsp; del carb&oacute;n. Ten&iacute;an que ba&ntilde;arse en un barcal , en el cobertizo, el que lo tuviera, el resto a aire libre, lloviendo o con sol, para evitar mojar toda la casa.\n<\/p>\n<p>\n\tngg_shortcode_0_placeholderAquel d&iacute;a de tanta nieve tambi&eacute;n trabajamos todos hasta que lleg&oacute; la noche, momento en que&nbsp; llegamos mi hermano Constante y yo a casa de nuestros abuelos. Fue un largo trayecto y de duro trabajo, pero despu&eacute;s de paliar varias toneladas de nieve fuimos recibidos por los abuelos. Se pusieron muy contentos y nos dieron una buena merienda. Comimos un pedazo de tortilla de patata, un pedazo de tocino de lo blanco, una torta de las que mi abuela preparaba y unos traguitos de vino que mi abuelo nos dio; pues en nuestra casa no hab&iacute;a nada de todo aquello y nos sab&iacute;a a gloria. El tocino, a pesar de ser de lo blanco, lo com&iacute;amos con las mismas ganas que si fuera un manjar. No conoc&iacute;amos el jam&oacute;n ni el tocino entrevenado hasta que m&aacute;s tarde mejoraron las econom&iacute;as familiares y ya se pod&iacute;a criar un cerdo en la casa\n<\/p>\n<p>\n\tAl terminar de merendar y sabiendo que mi abuelo ten&iacute;a poca le&ntilde;a para el fuego, le pregunt&eacute; si sab&iacute;a d&oacute;nde hab&iacute;a algo de madera al que pudi&eacute;ramos ir con tanta nieve. Dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute; que hay una casta&ntilde;alona junto a la chimenea en mina de la Julia en los Collainos, pero all&iacute; no pod&eacute;is llegar con tanta nieve, aparte de que puede ser peligroso para ti y para tu hermano. Este paraje est&aacute; situado al sur de nuestro pueblo, y al otro lado de la monta&ntilde;a dando vista a Santa B&aacute;rbara. La distancia es de unos 1500 metros, pero el camino es muy malo, estrecho, entre dos paredes, con muchas pozas en su suelo y con mucho barro. As&iacute; como las subidas y bajadas, que tambi&eacute;n son muy pendientes, adem&aacute;s de esta terrible nevada.\n<\/p>\n<p>\n\t-Ya es dif&iacute;cil arrastrar la madera en tiempo seco por esos lugares tan malos, con tanta nieve no lo conseguir&eacute;is dijo mi abuelo. Segu&iacute;amos analizando las posibilidades pero &eacute;l dec&iacute;a que no pod&iacute;a ser.\n<\/p>\n<p>\n\t-La pared del camino no se ve porque todo est&aacute; tapado y pod&eacute;is saliros de &eacute;ste y perderos por debajo de la nieve en ese abismo con tanta pendiente y de largo recorrido. Si por desgracia os desliz&aacute;is por debajo ser&iacute;a imposible el encontrar una persona, hasta que no se marche la nevada por lo accidentado del terreno y la inmensa longitud de la monta&ntilde;a.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de estudiar los posibles peligros, le dije al abuelo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Vamos a ir a buscar esa madera, lo m&aacute;s importante es saber los peligros que nos acechan, y como los sabemos, procuraremos evitarlos. Por ejemplo para no perdernos en el abismo, vamos a ir atados con una soga por la cintura, una para mi hermano, y otra para m&iacute;. Esta soga la ataremos a la casta&ntilde;al y si resbalamos quedaremos atados ella. Procuraremos sondear para saber d&oacute;nde est&aacute;n las paredes para poder guiarnos, y circular por el camino. Sobre todo en los lugares que bien conocemos como m&aacute;s peligrosos. Llevaremos dos palas para quitar la nieve que nos moleste al caminar. Llevar&aacute; muchas horas pero conseguiremos traerla, no lo dudes, yo no tengo ning&uacute;n miedo. Tranquilo que no&nbsp; pasa nada abuelo.\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute;, pero para bajarla desde la Julia al camino es monte raso, si uno se desliza no aparece ni en quince d&iacute;as. Ese lugar es lo m&aacute;s peligroso, dijo el abuelo. Si por desgracia se marcha uno por debajo de esa cantidad de nieve, puede bajar hasta el final de la monta&ntilde;a y tiene m&aacute;s de un kilometro, es imposible.\n<\/p>\n<p>\n\t-En efecto le dije, claro que lo es, por eso llevaremos las sogas, all&iacute; bajaremos atados a los arbustos que alguno hay a medida que vayamos avanzando con ella hasta llegar al camino. De esa forma evitaremos echar a rodar. Ser&aacute; lo mejor para bajarla. Y si uno se marcha no se aleja m&aacute;s que la longitud de la soga, te coges a ella y vas subiendo de nuevo a tu posici&oacute;n. Si Constante me acompa&ntilde;a ma&ntilde;ana, al medio d&iacute;a saldremos&nbsp; a por ella, creo que para la noche podremos regresar. En caso de que llegue la noche o nos cans&aacute;ramos por demasiadas horas, lo dejar&iacute;amos para el d&iacute;a siguiente.\n<\/p>\n<p>\n\tMi hermano dijo que s&iacute;, que el tambi&eacute;n quer&iacute;a ir, ma&ntilde;ana saldremos al medio d&iacute;a y lo conseguiremos.\n<\/p>\n<p>\n\tIntervino nuestra abuela, que hasta ese momento nos escuchaba sin decir palabra, y le dijo a mi abuelo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Paisano, no se te ocurrir&aacute; dejarles ir, eso es muy peligroso, les puede pasar algo.\n<\/p>\n<p>\n\tMi abuelo que hab&iacute;a analizado mis planes le dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute; que lo van a conseguir, Arsenio lo plane&oacute; muy bien, yo no lo hubiera hecho mejor. Si lo hacen como dice, no les pasar&aacute; nada, pero es indispensable cumplir con lo que dice hacer. Porque sin las sogas, las palas y el hacho, ser&iacute;a muy peligroso.\n<\/p>\n<p>\n\t-No s&eacute; qu&eacute; cuentas te vas a echar si pasa algo, dijo, la abuela.\n<\/p>\n<p>\n\t-Ya est&aacute; decido le contest&oacute;, estos dos son fuertes como robles para su edad y todav&iacute;a no hay en todo el contorno mayores quien les gane. As&iacute; que si ellos lo deciden que as&iacute; sea.\n<\/p>\n<p>\n\tMi abuelo se levant&oacute; de su aposento, me puso la mano en el hombro y dijo:&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, eres invencible, ten mucho cuidado con tu&nbsp; hermano y contigo mismo y os&nbsp; saldr&aacute; bien.\n<\/p>\n<p>\n\tEra medio d&iacute;a cuando ya preparados para partir le dije a mi abuelo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Tranquilo abuelo, que no pasa nada. Si nos oscurece y no estamos muy cansados, igual bregamos tambi&eacute;n por la noche.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando nos alej&aacute;bamos me llam&oacute; y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t&#8211; No te olvides de lo peligroso de la nieve. Ten mucho cuidado. Le salud&eacute; con mi brazo en alto y seguimos caminando. No dejaron de mirarnos hasta que nos perdieron de vista, a medida que nos alej&aacute;bamos hacia la monta&ntilde;a, que nos iba separando de ellos. Mi abuela tambi&eacute;n se qued&oacute; a su lado viendo como breg&aacute;bamos en la gran nevada.\n<\/p>\n<h3>\n\tContinuar&aacute;&nbsp;en el siguiente art&iacute;culo<br \/>\n<\/h3>\n<div style=\"position: absolute; z-index: 9999; font-size: 1em; top: 1121.2222900390625px; left: 642.6111450195313px;\">\n<div style=\"max-width: 300px !important;color: #EEE !important;border-color: #111 !important;border-width: 0px !important;-webkit-border-radius: 5px !important;background-color: rgba(17,17,17,0.9) !important;font-size: 16px !important;padding: 8px !important;overflow: visible !important;z-index: 999999 !important;text-align: left  !important;box-shadow: #666 2px 2px 2px !important;\">\n<div class=\"translation\" style=\"color: inherit; background-image: none; border: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial;\">\n\t\t\tcontorno\n\t\t<\/div>\n<div class=\"additional\" style=\"color: inherit; background-image: none; border: none; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial;\">\n\t\t\t&nbsp;\n\t\t<\/div>\n<p>\n\t\t\t&nbsp;\n\t\t<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En el a&ntilde;o 1948, cay&oacute; la &ldquo;nevaona&rdquo; fue famosa en todo el territorio por ser la mayor de las nevadas que conoc&iacute;an los nacidos. 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