{"id":3729,"date":"2015-04-17T18:07:06","date_gmt":"2015-04-17T16:07:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=3729"},"modified":"2015-05-06T16:34:27","modified_gmt":"2015-05-06T14:34:27","slug":"marcelino-se-murio-en-pocos-doas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=3729","title":{"rendered":"Marcelino se muri\u00f3 en pocas horas"},"content":{"rendered":"<p>Eran las 11 menos veinte de la ma\u00f1ana del viernes 3 de agosto del 2001. Est\u00e1bamos en Cand\u00e1s pasando los tres meses del verano. Mi esposa se encontraba en las labores de la casa en la cocina, yo en el sal\u00f3n escribiendo al ordenador. El tel\u00e9fono rompi\u00f3 el gran silencio que reinaba en toda la casa por lo tristes que est\u00e1bamos. Los dos dejamos nuestra labor para dirigirnos al mismo lado a cogerlo. Sorprendidos nos miramos sin cruzar palabra. Contest\u00e9 al tel\u00e9fono. En efecto, result\u00f3 lo que los dos pens\u00e1bamos: era mi hermana Celia envuelta en l\u00e1grimas, me dijo:<\/p>\n<p>-Hermano, Marcelino ha muerto. \u00bfMe oyes?<\/p>\n<p>-S\u00ed que te he o\u00eddo.<\/p>\n<p>Sin decir m\u00e1s, deshecha por el suceso colg\u00f3. Yo me qued\u00e9 con el m\u00f3vil en la mano, y con la vista fija en el aparato por unos instantes no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Reaccion\u00e9, puls\u00e9 la tecla y lo dej\u00e9 sobre la mesa. Me fui de nuevo al ordenador para apagarlo. El disgusto fue tan fuerte que me aturdi\u00f3 tanto que casi no encontraba los mandos para apagarlo.<\/p>\n<p>En el acto cog\u00ed las llaves del coche el m\u00f3vil y dije a mi esposa:<\/p>\n<p>-Vamos para el Hospital del Valle del Nal\u00f3n donde yace el cuerpo de Marcelino sin vida.<\/p>\n<p>All\u00ed estaba desde hac\u00eda diez d\u00edas, sufriendo terribles dolores que lo iban a matar al final. A\u00fan no sabemos por qu\u00e9 ni de qu\u00e9 muri\u00f3.<\/p>\n<p>Bajamos las escaleras desde el cuarto, que me perecieron interminables. A la puerta\u00a0 esper\u00e9 a mi esposa. Ella me abraz\u00f3 cuando le dije que la muerte nos hab\u00eda arrebatado a Marcelino. \u00a1Qu\u00e9 cruel es la vida algunas veces! Recorrimos los trescientos metros que nos separaban de la cochera para coger el coche y desplazarnos desde Cand\u00e1s al Hospital de Villa. Esta vez me pareci\u00f3 demasiado largo. Parec\u00eda como estar viajando a largas distancias, a pesar de no haber mucho tr\u00e1fico a esta hora. Iba absorbido en mi sufrimiento. \u00a1C\u00f3mo ser\u00eda mi dolor por Marcelino que cuando llegamos al parking del hospital para dirigirnos a urgencias. Vi a la puerta a un vecino, Jes\u00fas Alonso, quien nos pregunt\u00f3 si ten\u00edamos a alguno de la familia hospitalizado, yo no le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 estaba \u00e9l all\u00ed<\/p>\n<p>Le explicamos lo sucedido porque no sab\u00eda nada y nos fuimos sin preguntarle el motivo de su estancia all\u00ed, como \u00e9l lo hab\u00eda hecho con nosotros. M\u00e1s tarde me di cuenta que por alg\u00fan motivo estar\u00eda, y lo coment\u00e9 con mis familiares y dijeron que solo era por una simple ca\u00edda de un ni\u00f1o, una casa simple.<\/p>\n<p>Hay que ver c\u00f3mo adsorbe el sufrimiento y la pena en esos momentos tan duros resta posibilidades, te hace perder hasta la memoria porque te aterra pensar que ya se va para siempre.<\/p>\n<p>Marcelino en el momento de morir lo hab\u00edan llevado a hacerle la autopsia y no nos lo entregaron hasta las cuatro de la tarde. Se quedaron Goyo, su cu\u00f1ado y algunos familiares m\u00e1s, para dar las vueltas de rigor. Goyo me dijo:<\/p>\n<p>-Arsenio, ser\u00eda mejor que subieras a La Bobia para que acompa\u00f1\u00e9is a tu hermana Laudina y a Marcelo, no conviene que est\u00e9n solos.<\/p>\n<p>-Tienes mucha raz\u00f3n.<\/p>\n<p>En el acto cogimos el coche para acompa\u00f1ar a mi hermana y a su esposo. Estuvimos en la casa hasta que ya por fin se le pudo traer para el tanatorio de Sama para poder a acompa\u00f1arlo hasta que llegara la hora de darle sepultura al d\u00eda siguiente a las cinco de la tarde.<\/p>\n<p>Si la pena por Marcelino era grande, no menos era la que sent\u00eda por sus padres, los dos estaban muy afectados. \u00a1Sabe Dios como iban a soportar esta p\u00e9rdida! Les faltaba ese hijo al que adoraban y que siempre hab\u00eda sido un modelo de hombre. Siempre les hab\u00eda tratado con cari\u00f1o, como ellos a \u00e9l. Los tres viv\u00edan juntos como una pi\u00f1a. Eran inseparables. Marcelino era quien los llevaba en su coche a todas partes. Acompa\u00f1aba a su madre a la compra, o el mismo bajaba al s\u00faper muchas veces para que su madre no se molestara. Trabajaba la hacienda que ten\u00edan. Era tan trabajador y tan cumplidor como noble. Un hombre recto, serio y apasionado por su familia. Solo con pensar en su ausencia nos qued\u00e1bamos pasmados, pensando en el porvenir que les espera a Laudina y a Marcelo. Le llevar\u00e1n en su mente mientras vivan. Es demasiado es mucho lo que van a sufrir, lo s\u00e9 muy bien. Yo nunca olvid\u00e9 lo que sufrieron mis padres por la muerte de dos de mis hermanos, Daniel y Constante, a quien siempre llevaron en su mente, sin poder liberarse del terrible sufrimiento que padecieron hasta que se fueron a la tumba. As\u00ed les va a suceder a mi hermana y a mi cu\u00f1ado, sus vidas ser\u00e1n como una eterna pesadilla que les atormentar\u00e1 noche y d\u00eda. No s\u00e9 si podr\u00e1n soportar tanto dolor. Marcelo est\u00e1 muy delicado por padecer una brutal silicosis y eso le va resultar muy peligroso.<\/p>\n<p>Marcelino hab\u00eda padecido una enfermedad hac\u00eda 9 a\u00f1os, pero ya estaba curado y hac\u00eda vida normal, aunque sus padres nunca lo asumieron. Los m\u00e9dicos que le trataron les dijeron que pod\u00eda hacer vida normal: trabajar y comer de todo. Que estaba totalmente curado, que estuvieran tranquilos porque de esa enfermedad no se iba a morir.<\/p>\n<p>A pesar de todo esto, sus padres nunca m\u00e1s vivieron tranquilos pensando que se podr\u00eda repetir. Esa incertidumbre fue la que los tortur\u00f3. Si cierto es que esa\u00a0 enfermedad dej\u00f3 huellas de dolor en Marcelo. Tambi\u00e9n en mi hermana, que fue m\u00e1s d\u00e9bil y le afect\u00f3 con m\u00e1s fuerza. Termin\u00f3 en un tratamiento para sus depresiones, las que seguramente podr\u00e1n agravarse. La pregunta que queda en el aire es: \u201c\u00bfqu\u00e9 le suceder\u00e1 a partir de perder a su hijo? Eso atormenta a toda la familia. Eso nos quita el sue\u00f1o y nos lleva hacia la amargura.<\/p>\n<p>Trabajaba con ganas, com\u00eda muy bien, hasta se hab\u00eda comprado una segadora para la hierba. \u00c9l mismo hab\u00eda cerrado una finca de hormig\u00f3n y con una bonita alambrada. Hab\u00eda hecho una cochera para el coche, adem\u00e1s un sal\u00f3n bien preparado con su chimenea y cocina para poder cocinar. Se sent\u00eda perfectamente y con muchas ganas de vivir. Su moral era enorme, pensaba regalar el coche, que estaba nuevo, a su sobrina Mar\u00eda Amor y comprase un todo terreno para \u00e9l. Pues le gustaba mucho la monta\u00f1a, al igual que a sus padres. Ten\u00eda muchos planes de futuro, pero en diez d\u00edas y sin saber de qu\u00e9, se muri\u00f3. Todo se fue a la porra. \u00a1Qu\u00e9 pena y qu\u00e9 dolor! \u00a1Qu\u00e9 perdida tan grande para todos nosotros! Fue como una pesadilla, nos cay\u00f3 encima como si fuera un rayo. Toda la familia estaba desolada. Creo que a todos nos ocurri\u00f3 lo mismo. Fue como si se hubiera muerto un poco de nuestro cuerpo, de nuestro ser.<\/p>\n<p>Marcelino era muy apreciado por todos. Era un hombre reservado, tranquilo, de los que no admiten curvas. Yo siempre le apreci\u00e9. Cuando comenc\u00e9 a escribir este libro hab\u00eda escrito un peque\u00f1o articulo \u00a0de c\u00f3mo era este gran hombre, con un merito muy importante, por saber comportarse ante la terrible enfermedad. Yo bien conoc\u00eda su gran forma de razonar las cosas. Desde muy joven comenz\u00f3 a trabajar conmigo. Siempre fue un gran cumplidor de su deber, con los compa\u00f1eros, con el trabajo y con los clientes. Adem\u00e1s era un gran bracero, trabajaba con arte y dinamismo, fue hombre fuerte. Siempre supo apreciar las cosas por su propio valor.<\/p>\n<p>A pesar de su terrible sufrimiento y de saber que la muerte le segu\u00eda, en estos \u00faltimos d\u00edas, supo aguantar en silencio.<\/p>\n<p>-Una tarde cuando llegu\u00e9 al hospital a visitarlo, estaba durmiendo, eran las 5, ten\u00eda puesto el ox\u00edgeno en la nariz y dos mangueras en sus venas, una le suministraba suero con un fuerte calmante, y la otra el tratamiento. Le mir\u00e9 detenidamente y vi que sus brazos estaban muy inflamados, al igual que sus p\u00e1rpados, aunque cerrados, bien se le notaba. Su barriga daba la impresi\u00f3n de ser la de una mujer embarazada. Me qued\u00e9 de piedra, el susto que llev\u00e9 fue may\u00fasculo. No hab\u00eda sido informado de lo que hab\u00eda y lo primero que pens\u00e9 fue que estaba en coma. Fue tan fuerte la impresi\u00f3n que llev\u00e9 que tuve que salir de la habitaci\u00f3n. Me dirig\u00ed a su padre, que permanec\u00eda con varios familiares en el pasillo y le dije:<\/p>\n<p>-Marcelo \u00bfqu\u00e9 pasa? \u00bfEs que Marcelino ya est\u00e1 en coma?<\/p>\n<p>-No, hombre, est\u00e1 durmiendo.<\/p>\n<p>-\u00a1Gracias a Dios! le dije: y como si aquello hubiera sido una inyecci\u00f3n de fuerza, volv\u00ed a su lado para seguir contempl\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Al poco tiempo se despert\u00f3 y le dije:<\/p>\n<p>-Marcelino, \u00bfc\u00f3mo te encuentras? Est\u00e1s sudando mucho.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 su cabeza, que hasta ese momento permanec\u00eda agachada, me mir\u00f3 con mucha tristeza y con voz muy deca\u00edda me dijo:<\/p>\n<p>-Muy mal, ya no soporto el calor que me abrasa.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a la posici\u00f3n de antes. Al momento cogi\u00f3 el pa\u00f1uelo y se son\u00f3. Ten\u00eda un poco de constipado. Mir\u00f3 con detenimiento lo que dej\u00f3 en el pa\u00f1uelo y vio que estaba mezclado con sangre. Cerr\u00f3 el pa\u00f1uelo, lo volvi\u00f3 abrir y de nuevo lo mir\u00f3. No pronunci\u00f3 palabra ni mir\u00f3 a ninguna parte, sino que se qued\u00f3 agachado y muy pensativo, como si dijera \u201cya no hay nada que hacer\u201d. Yo desde luego pens\u00e9 eso tambi\u00e9n. En un momento que quise calmarle, le dije:<\/p>\n<p>-Aguanta Marcelino, aguanta. T\u00fa eres fuerte y eso te ayudar\u00e1 a vencer. Cuando te veas apurado resiste y acu\u00e9rdate de lo mucho que yo aguant\u00e9. Al final venc\u00ed, aunque vi la muerte cerca, las fuerzas creo que fueron las que la alejaron. Ten fe y no te olvides que la fuerza es vida y t\u00fa la tienes.<\/p>\n<p>Me miro de nuevo y con la misma tristeza dijo:<\/p>\n<p>-Ya no sirve la fuerza, aqu\u00ed no hay nada que hacer.<\/p>\n<p>En efecto, \u00e9l ya lo sab\u00eda. Al poco rato dijo a su padre:<\/p>\n<p>-Yo a la Bobia ya no vuelvo, por eso te pido que me llev\u00e9is al tanatorio de Sama y no a casa. No quiero subir a casa siendo cad\u00e1ver.<\/p>\n<p>Tan mal le vi, que no me atrev\u00ed a comentarlo m\u00e1s que con mi esposa, a la que le dije:<\/p>\n<p>-Estamos perdidos, compa\u00f1era, Marcelino ya es casi un cad\u00e1ver. Ya no levantar\u00e1 cabeza nunca m\u00e1s. Su fin est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso habr\u00e1 alguna suerte, hombre? Ten fe- me dijo asustada.<\/p>\n<p>-No tengo ninguna esperanza, creo que \u00e9l tambi\u00e9n lo ve venir.<\/p>\n<p>Fue algo muy r\u00e1pido. A los dos d\u00edas le llevaron a la UCI. Al d\u00eda siguiente lo tuvieron que entubar y al poco tiempo perdi\u00f3 el conocimiento. Nunca m\u00e1s levant\u00f3 cabeza. All\u00ed se qued\u00f3 inm\u00f3vil para la eternidad, con su cuerpo inflamado. Daba pavor mirarlo, con aquel volumen tan elevado no perec\u00eda Marcelino, casi no se le conoc\u00eda. Se qued\u00f3 totalmente desfigurado.<\/p>\n<p>Marcelino ya descansa en Fariseo, en el cementerio de la Parroquia de Blimea. Sus padres ya no descansar\u00e1n hasta que no le acompa\u00f1en. Mientras que le vel\u00e1bamos en Sama, hab\u00eda visto el sufrimiento de toda la familia y tambi\u00e9n el de la gente que le conoc\u00eda. Quedamos sorprendidos por la cantidad de personas que desfilaron por all\u00ed a mostrar su dolor por \u00e9l. Hasta le pusieron sobre el f\u00e9retro la bandera del Sporting, su equipo favorito. Quisieron que el s\u00edmbolo y el escudo de \u00e9ste le acompa\u00f1ara en su \u00faltimo viaje por este mundo. Yo desde aqu\u00ed, en nombre de Marcelino, de sus padres, el de la familia y en el m\u00edo propio, les doy las m\u00e1s expresivas gracias, por tener con \u00e9l esa distinci\u00f3n tan particular. Descanse en paz y que Dios le lleve a su gloria, como se merece por lo buena persona que siempre fue.<\/p>\n<p>22 de Marzo \u00a0del 2002. Despu\u00e9s de haber transcurrido casi los ocho meses, aun no sabemos por qu\u00e9 muri\u00f3 Marcelino, nadie nos dice la causa y eso agudiza nuestro dolor. Solo sabemos que \u00e9l estaba tan normal y que en diez d\u00edas se fue sin ninguna raz\u00f3n aparente que lo justifique. Marcelino se sent\u00eda perfectamente y de la noche a la ma\u00f1ana comenz\u00f3 a sentirse mal. Eso es lo \u00fanico que sabemos. La pregunta que sigue en el aire es la que todos y cada d\u00eda nos hacemos: \u201c\u00bfqu\u00e9 le pas\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 muri\u00f3?\u201d\u00a0 Desde aquel triste d\u00eda toda la familia sigue sufriendo por su p\u00e9rdida y por ver con asombro como d\u00eda a d\u00eda, nuestra hermana Laudina y Marcelo se van deteriorando. Los dos bajaron en barrena, solo viven para el sufrimiento y el recuerdo de su hijo. Ni de noche ni de d\u00eda descansan. Son prisioneros del dolor. La pena que les invade no les deja moverse ni alejarse de su casa.<\/p>\n<p>Nadie les podr\u00e1 sacar de ese suplicio que es la pena por Marcelino. Todos vamos a visitarlos para procurar distraerles, sacarles de casa y llevarles lejos de su pesadilla, pero sus salidas no van m\u00e1s all\u00e1 de los alrededores del pueblo. No hay quien los saque de all\u00ed. Es mayor la pena que sus propias fuerzas. No son capaces de librarse de ella en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>Muchas veces les hemos invitamos mi esposa y yo para llevarlos a Cand\u00e1s a pasar unos d\u00edas pero no lo conseguimos. Lo malo es que no veo posibilidades de que cambien, y eso les hace m\u00e1s da\u00f1o. La soledad de las noches es muy mala, \u00a0ser\u00eda muy importante sacarlos y distraerles, que viajaran algo, aunque sea por las cercan\u00edas, pero que salieran de casa y respiraran otros aires que les sacaran de tanta pena. Mi hermana Laudina se pasa la vida llorando por su hijo, solo se calma un poco cuando los acompa\u00f1amos, pero ese es el gran problema, que no siempre podemos estar junto a ellos, cada uno tiene deberes que cumplir. La familia acude todos los d\u00edas pero la noche llega y hay que regresar a casa. Se quedan solos de nuevo. La pena puede ser tan fuerte que te puede llevar a la muerte,\u00a0 ya se han dado casos de que el dolor llevo a la tumba algunas personas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran las 11 menos veinte de la ma\u00f1ana del viernes 3 de agosto del 2001. Est\u00e1bamos en Cand\u00e1s pasando los tres meses del verano. Mi esposa se encontraba en las labores de la casa en la cocina, yo en el sal\u00f3n escribiendo al ordenador. El tel\u00e9fono rompi\u00f3 el gran silencio que reinaba en toda la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3729","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3729"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3729"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3729\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}