{"id":2029,"date":"2014-03-25T10:11:24","date_gmt":"2014-03-25T09:11:24","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=2029"},"modified":"2014-03-25T10:11:24","modified_gmt":"2014-03-25T09:11:24","slug":"a-la-boca-del-lobo-sin-saberlo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=2029","title":{"rendered":"A la boca del lobo sin saberlo"},"content":{"rendered":"<p>\n\tUna ma&ntilde;ana a las 11, est&aacute;bamos el personal y yo, comiendo el bocadillo en el descanso de aquella obra cuando llegaron el jefe y el capataz. Se acercaron y me dijo, el jefe:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio acomp&aacute;&ntilde;enos.\n<\/p>\n<p>\n\tNo esper&oacute; ni a que terminara de comer. Retir&eacute; mi comida y sub&iacute; al Land Rover con ellos. Me llevaron a ver una obra de explotaci&oacute;n que no era de mi incumbencia, lo m&iacute;o solo era la restauraci&oacute;n. Pero ya ten&iacute;an un concepto de m&iacute;, gracias al resto de los jefes de otras obras, de ser hombre entendido, por haber trabajado en otras explotaciones donde me apreciaban y sab&iacute;an valorar mis trabajos y la seriedad para realizarlos. Esta vez que fue la primera, me llev&oacute; para que le asesorara como hacer una obra. Esto me sorprendi&oacute; porque nunca me hab&iacute;a ni mirado a la cara. Una vez visto sobre el terreno me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, &iquest;c&oacute;mo cree usted que ser&iacute;a mejor hacer esta obra?\n<\/p>\n<p>\n\tEl capataz y el vigilante, mientras que dialog&aacute;bamos, no dijeron nada, se limitaron a escuchar. Yo le di mi opini&oacute;n al respecto.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muy bien dijo, me gusta como lo planifico.\n<\/p>\n<p>\n\tSe dirigi&oacute; al vigilante y le orden&oacute; con despotismo, que mandara en el acto el dumper para empezar aquella obra. Pero el vigilante apostill&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, &iquest;c&oacute;mo dices eso? Es mejor hacerla de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\tEl jefe le orden&oacute; por segunda vez que se fuera y que mandara venir al maquinista, que se har&iacute;a como yo hab&iacute;a dicho. Era realmente lo l&oacute;gico. Luego se dio cuenta de que era la mejor forma.\n<\/p>\n<p>\n\tEl capataz, que era hombre de mucho arranque y muy inteligente, sab&iacute;a m&aacute;s que todos nosotros, tambi&eacute;n lo aprob&oacute; y con un gesto me salud&oacute; como diciendo &ldquo;muy bien&rdquo;. Era el que me apreciaba de verdad. Un t&eacute;cnico que sab&iacute;a dirigir con veteran&iacute;a y arte, mientras que el vigilante no sab&iacute;a m&aacute;s que darle al tinto.\n<\/p>\n<p>\n\tDejamos trabajando al dumper y quiso que fuera con ellos a ver otra obra. &Eacute;sta era para hacer un relleno de una gran escombrera muy pendiente. Una vez que la observamos el jefe pidi&oacute; mi opini&oacute;n de nuevo. Delante de los otros dos, que no dijeron nada, expuse mi opini&oacute;n. El vigilante medio hist&eacute;rico dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;T&uacute; qu&eacute; quieres, matar al palista?\n<\/p>\n<p>\n\t-Yo no quiero matar a nadie, el palista no tiene por que sufrir ning&uacute;n problema. Los camiones basculan y lo que no marche por su peso, desde la base va empujando al material. Cuando el relleno llegue hasta el punto necesario se deja de rellenar y ya se puede abonar, encalarlo y sembrarlo. No hay ning&uacute;n obst&aacute;culo para que todo quede bien y sin problemas.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Por qu&eacute; usted tiene que llevar la contraria siempre?- pregunt&oacute; el jefe, Arsenio sabe bien c&oacute;mo hay que lo hacer estas cosas y consultando con el Capataz -&iquest;Qu&eacute; opina usted sobre lo que dice Arsenio?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me parece lo m&aacute;s adecuado para esta obra.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Para m&iacute; tambi&eacute;n dijo el jefe y orden&oacute; al vigilante que se haga como le dije y no hay m&aacute;s vueltas que dar.\n<\/p>\n<p>\n\tLo que siempre me extra&ntilde;o mucho es porque tuvo que pedir mi opini&oacute;n sobre aquellas obras, si el Capataz sab&iacute;a perfectamente dirigir todo aquello. Era un t&eacute;cnico en&eacute;rgico y muy activo. Llegue a pensar que aquel individuo no se fiaba ni de su sombra, precisa mente por no saber hacerlo y por no conocer ni lo que le rodeaba. Solo con la ayuda de aquel Capataz ten&iacute;a suficiente. Era un veterano de muchos a&ntilde;os de vuelo, adem&aacute;s de buena persona, pero el gran jefe que nunca supo m&aacute;s que ladrar, hombre inseguro que dudaba hasta de s&iacute; mismo.\n<\/p>\n<p>\n\tCada uno fue a su destino. Hasta que no pasaron varios d&iacute;as no volvieron los dos jefes, que normalmente estaban en otra explotaci&oacute;n mayor.\n<\/p>\n<p>\n\tAquel vigilante tan mala persona, que no hizo ninguna cosa bien, por desconocimiento y por llevar la contraria hasta a su misma madre y que hasta ese d&iacute;a dec&iacute;a apreciarme. Tan mal le pareci&oacute; que los Jefes aprobaran mi opini&oacute;n, que en la primera visita de estos a la explotaci&oacute;n, antes de que llegaran a nuestro punto de trabajo, le dijo al jefe que yo le ten&iacute;a amargado, que todos los d&iacute;as le reclama el d&aacute;mper para mi trabajo, que no me conformaba con la m&aacute;quina peque&ntilde;a. Aquellas falsas afirmaciones hicieron que saliera el tigre que llevaba dentro el jefe. &Eacute;ste, que ya era nervioso y que nunca nos hab&iacute;a tragado, se lo crey&oacute;. Vino a m&iacute; como un miura. Me trat&oacute; a la vaqueta y me falt&oacute; al respeto. No me dejo defenderme y me amenaz&oacute; con echarme de la empresa, junto con todo mi personal. El comportamiento de aquel hombre fue denigrante, de pena.\n<\/p>\n<p>\n\tAunque hubiera tenido yo la culpa no pod&iacute;a insultarme de aquella forma. Estaba como un perro rabioso, creo que en algunos momentos estaba alucinado. De haber sido yo de la misma cala&ntilde;a de aquellos dos, uno por mentir y el otro por tonto y dejarse llevar por el m&aacute;s farsante que he conocido, era como para ponerles mano y darles lo que se merec&iacute;an.\n<\/p>\n<p>\n\tSiempre le dije: no mandes esa m&aacute;quina a mi obra, porque si viene el jefe nos come a los dos. Pero le dijo lo contrario. Por hacerse con el mando de la explotaci&oacute;n y por hacer lo contrario a lo que el jefe mandaba, se le ocurri&oacute; decir tama&ntilde;a barbaridad. Sin darse cuenta que el da&ntilde;o que hizo iba rebotar contra el mismo por malvado mentiroso\n<\/p>\n<p>\n\t&iexcl;C&oacute;mo ser&iacute;a de grave la bronca y el desprecio del jefe, que el capataz, presenci&aacute;ndolo, no pudo decir nada! &Eacute;l sab&iacute;a que cuando el fiera, se enfurec&iacute;a nada se pod&iacute;a hacer. En cuanto llegaron a la otra explotaci&oacute;n se cogi&oacute; su Land Rover y como un rayo, regres&oacute; sin p&eacute;rdida de tiempo a verme para evitar que me marchara. Sab&iacute;a c&oacute;mo era yo, como cumpl&iacute;a y c&oacute;mo aguantaba, pero ya no pod&iacute;a con tanta maldad.\n<\/p>\n<p>\n\tAquella ma&ntilde;ana hab&iacute;a sido decisiva, ya me hab&iacute;a cansado y pens&eacute; en marchar. Si hab&iacute;a cometido conmigo ya varios atropellos aquel, rebasaba todos los l&iacute;mites. Aqu&iacute; ya no hab&iacute;a calificativo. El Capataz sab&iacute;a que me daba mucha pena dejar el trabajo, no solo por m&iacute;, sino tambi&eacute;n por mi gente, a los que yo apreciaba como se merec&iacute;an. Pens&oacute; que aquel d&iacute;a yo arrancar&iacute;a con mi gente y todo el equipo, por eso vino tan r&aacute;pido. No querr&iacute;a que marchara, nos apreciaba, no solo a m&iacute; sino al personal, a los que los valoraba por su propio m&eacute;rito, como buenos trabajadores que eran. &Eacute;l tambi&eacute;n sufr&iacute;a por ver aquel atropello. Alguna vez me dijo: a ver si un d&iacute;a lo cambian y te deja trabajar. Es un sinverg&uuml;enza, pero no te queda m&aacute;s remedio que soportarlo. Lo siento de coraz&oacute;n, no hay derecho a que te pisen de esta forma, lo que te hicieron no tiene perd&oacute;n. Me llam&oacute; aparte y me pidi&oacute; que me tranquilizara. S&eacute; que est&aacute;s reventado por la traici&oacute;n de ese miserable vigilante, y por lo mal que te trata permanente, es de verg&uuml;enza. Lo mismo me da decirle m&aacute;s que menos. No quiere que trabajes aqu&iacute; y te echar&aacute; a la m&iacute;nima, pero aguanta, no te preocupes. Siendo como eres t&uacute; tendr&aacute;s trabajo en otras explotaciones. Este t&iacute;o quiere traer aqu&iacute; a otra gente, por eso te machaca sin cesar.\n<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;\n<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\n\tSi no te ha echado a&uacute;n, es porque la direcci&oacute;n de la empresa te aprecia. La mentira y traici&oacute;n que hizo ese miserable vigilante, te ha hecho mucho da&ntilde;o, pero no se quedara sin castigo. El lunes ir&aacute; destinado a las 10 de la noche a otra explotaci&oacute;n, para que se duerma si quiere, entre las urcias del monte, porque no trabaja en ninguna parte. Adem&aacute;s de vago empedernido, mentiroso y traidor. Pero ya no te dar&aacute; m&aacute;s guerra. Lo que hizo contigo es como para calcarlo de cabeza debajo del dumper, no tiene perd&oacute;n. Y el otro oveya se lo crey&oacute;. Pero no sab&iacute;a que se la estaba armando: siempre metido en el bar, con el personal abandonado, y a sus anchas. Hasta hoy me lo hab&iacute;a callado por no verme metido en un expediente de despido, cosa que se merec&iacute;a, si no es por la edad que tiene. Cuando le expliqu&eacute; al jefe quien era ese maldito, estuvo de acuerdo en largarlo de aqu&iacute;. Le demostr&eacute; que t&uacute; eras inocente, porque lo hab&iacute;as comentado muchas veces conmigo y que no te hacia ni caso. Le esplique que ese vigilante es el responsable y el que destinaba la maquina grande aunque t&uacute; le dec&iacute;as que con la peque&ntilde;a era suficiente y que no quer&iacute;as problemas con nadie.\n<\/p>\n<p>\n\tEste capataz se molesto mucho para defender la verdad. Y de no ser por su ayuda, porque vino a la velocidad del rayo, para evitar mi marcha, seguro que hubiera abandonado aquella obra y la otra tambi&eacute;n. Aquel d&iacute;a se hab&iacute;an sobrepasado todos los l&iacute;mites, ya no pod&iacute;a soportar m&aacute;s.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando ya llev&aacute;bamos restauradas varias hect&aacute;reas lleg&oacute; el director y vio aquella bonita obra. Iba acompa&ntilde;ado por aquel jefe que tan mal me trataba y por el capataz. Pregunt&oacute; por la empresa estaba haciendo aquella obra tan buena. El mismo que me machacaba le explic&oacute; qui&eacute;n era yo.\n<\/p>\n<p>\n\tEl director dijo, que me conoc&iacute;a de vista solamente. El otro le dijo que el encargado era hermano de Arsenio. Se acercaron a mi hermano y le felicito por la buena obra que hac&iacute;a y le dijo que pasara yo a verle por su oficina al d&iacute;a siguiente. En efecto, lo visite, y cuando le anunciaron mi visita, sali&oacute; a recibirme al ascensor. Me salud&oacute; y me felicit&oacute;. Pasamos a su despacho y charlamos largo rato. Me dijo que ten&iacute;a un buen quipo de gente y que le hab&iacute;a gustado mucho todo lo que hab&iacute;amos hecho. Le di las gracias y le promet&iacute; que seguir&iacute;a en esa l&iacute;nea, a pesar de haber algunos problemas, pero sin decirle lo mal que lo estaba pasando.\n<\/p>\n<p>\n\tEl aguantar, muchas veces es vencer. Aunque tuve que vivir bajo aquella tortura largo tiempo, hubo muchas otras obras donde la gente era civilizada y sab&iacute;a apreciar a los que trabajamos con dignidad y entrega. Otros jefes y vigilantes fueron unas excelentes personas, a cual mejor. Siempre trat&aacute;ndonos con respeto y educaci&oacute;n. Hombres en todo caso competente y reconocedor de nuestro cumplimiento. Siempre mirando por los intereses de la Empresa, como es natural, pero respetando a mi gente y a m&iacute;. Nuca tuvimos ning&uacute;n problema, ni con los jefes ni con nadie. Se limitaban a cumplir y a pagar lo que realmente se trabajaba, como tiene que ser.\n<\/p>\n<p>\n\tPrefiero recordar a la buena gente que a los malditos pigarras, que no se cansaron de chupar sangre de los trabadores. Se sab&iacute;a que hab&iacute;a alguno interesado en echarnos, a pesar de que nuestros trabajos de restauraci&oacute;n eran de primera calidad.\n<\/p>\n<p>\n\t-Con la disculpa de no tener la hidrosiembra, que sin duda era r&aacute;pida y buena. Aun que nuestro sistema, el de toda la vida fallara en ning&uacute;n momento. La prueba estaba all&iacute; y sus resultados bien claros.\n<\/p>\n<p>\n\tEn una reuni&oacute;n que tuve con el Jefe de una explotaci&oacute;n, que no viene acaso ni el nombre del se&ntilde;or ni el de la empresa, porque no me gusta molestar a nadie, me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio es usted un hombre muy cumplidor y sus obras muy buenas y a buen precio, pero no tiene nada que hacer. Aqu&iacute; no quieren la siembra de mano, solo se har&aacute; con hidrosiembra.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias Sr. Pues tendr&eacute; que comprarme una m&aacute;quina para poder seguir trabajando. &nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-No me descubra, usted aqu&iacute; no trabajar&aacute; ni con hidrosembradora ni con nada. No se le ocurra comprar esa m&aacute;quina, ya sabe lo mucho que cuestan, se arruinara por falta de trabajo.\n<\/p>\n<p>\n\tDe nuevo le di las gracias y le dije la vedad:\n<\/p>\n<p>\n\t-No la puedo comprar porque no dispongo de esa enorme cantidad de dinero.\n<\/p>\n<p>\n\tEn aquel tiempo la m&aacute;s barata costaba 10 millones de pesetas, algo imposible para mi econom&iacute;a.\n<\/p>\n<p>\n\tBajamos de la oficina y cuando &iacute;bamos a coger cada uno su coche, antes de separarnos le dije:\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo mismo da que algunos digan que lo hacen mejor que nosotros, ni aunque lo sembraran desde un Sputnik desde el cielo, lograr&iacute;an hacerlo mejor. Podr&aacute; ser de la misma calidad, pero nunca tan barato como lo nuestro. Poca gente lo hace con nuestro esmero ni tan barato, eso usted bien lo sabe.\n<\/p>\n<p>\n\tUna vez m&aacute;s y como siempre fue sincero, y con nobleza dijo:&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Cierto, tiene toda la raz&oacute;n, en el precio no hay quien le iguale y la calidad es muy buena, pero nada se puede hacer.\n<\/p>\n<p>\n\tAl pronunciar lo del Sputnik el ingeniero y yo miramos al cielo y cuando llegu&eacute; al coche donde me esperaba mi esposa, me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Por qu&eacute; mirasteis al cielo con tanto sol como hace?\n<\/p>\n<p>\n\tLe extra&ntilde;o porque era un d&iacute;a de enorme calor. Le expliqu&eacute; el motivo de nuestra conversaci&oacute;n y, aunque yo ya sab&iacute;a lo que se avecinaba acerca de la lucha por otras empresas. Confiaba en mis posibilidades de hombre cumplidor y pensaba que ya saldr&iacute;a trabajo, porque siempre habr&iacute;a buena gente que se interesara por las cosas bien hechas y serias. Cog&iacute; el coche, eran ya las 2 de la tarde y no paramos ni a comer hasta Le&oacute;n, a donde &iacute;bamos &nbsp;a ver una obra. Se quitaron las ganas de comer por la noticia que hab&iacute;a recibido. Iba muy disgustado.\n<\/p>\n<p>\n\tAquel hombre me hab&iacute;a avisado del porvenir que me esperaba. Hab&iacute;a poco trabajo y lo sent&iacute;a de coraz&oacute;n. S&eacute; que por &eacute;l hubiera trabajado toda la vida, confiaba en m&iacute; como persona y como contratista. Sab&iacute;a que mi palabra era sana y cierta, como la de &eacute;l. Y por donde fuera yo con mi trabajo nadie pod&iacute;a pisotearlo, porque respond&iacute;a con el precio y con calidad. As&iacute; lo reconoci&oacute; aquel buen hombre desde que nos conoci&oacute; y lo mantuvo a pesar de las presiones que sal&iacute;an por los cuatro hast&iacute;ales y que hasta que no lo consiguieron echarnos no pararon.\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que me contaba lo que hab&iacute;a, le notaba su tristeza porque sab&iacute;a que me echaban sin motivo. Era hombre sano y valiente para defender la verdad. Tuvo la amabilidad de avisarme, aunque con dolor para que no hiciera inversiones, que sin trabajo podr&iacute;an ser tr&aacute;gicas para mi d&eacute;bil econom&iacute;a. No tengo palabras adecuadas para valorar sus m&eacute;ritos, como profesional y como humano. Sab&iacute;a dar al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar, sin perjudicar los intereses de la empresa que representaba y defend&iacute;a, porque era su deber. Pero sin quitar lo que correspond&iacute;a a los dem&aacute;s, as&iacute; fue aquel hombre de bueno con migo. &iexcl;Qu&eacute; diferencia de unos a otros! Hay un abismo, solo se puede creer que ocurran estas cosas despu&eacute;s de pasar por ellas. Siento mucho no poder escribir su nombre, prefiero su anonimato en todos los sentidos. Este gran hombre era el mismo que me defendi&oacute; en otra exportaci&oacute;n y que al poco tiempo lo cambiaron, la roz&oacute;n no la se pero lo destinaron a otra obra y lejana.\n<\/p>\n<p>\n\tSeguimos el viaje a Le&oacute;n. Despu&eacute;s de comer fui a ver una de las obras que ten&iacute;a que visitar. Aquel d&iacute;a tuvimos que hacer noche para ir a otra obra al d&iacute;a siguiente. Pas&eacute; la noche en vela, no pude dormir sabiendo que me iba a quedar sin parte de trabajo. Por si fuera poca la lucha que ten&iacute;a, ve&iacute;a que mi futuro de empresario con el sistema de siembra era incierto y despreciado. No ten&iacute;a campo ni medios para luchar contra los de la hidrosiembra y dado que una m&aacute;quina de esa envergadura era tan cara, me sent&iacute;a abatido, sin manera de salir adelante.\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tanto sufrimiento y con los horizontes my oscuros, no me di por vencido y pasando noches casi sin dormir, me decid&iacute; a dise&ntilde;ar una Hidrosembradora.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ma&ntilde;ana a las 11, est&aacute;bamos el personal y yo, comiendo el bocadillo en el descanso de aquella obra cuando llegaron el jefe y el capataz. Se acercaron y me dijo, el jefe: -Arsenio acomp&aacute;&ntilde;enos. No esper&oacute; ni a que terminara de comer. Retir&eacute; mi comida y sub&iacute; al Land Rover con ellos. Me llevaron [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2029"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}