{"id":1666,"date":"2013-10-08T08:11:02","date_gmt":"2013-10-08T06:11:02","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=1666"},"modified":"2013-10-08T08:11:02","modified_gmt":"2013-10-08T06:11:02","slug":"el-dia-que-nacio-nuestra-hija-monica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=1666","title":{"rendered":"El dia que nacio nuestra hija M\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p>\n\tEn aquel tiempo aument&oacute; la familia, naci&oacute; nuestra tercera hija M&oacute;nica. Este d&iacute;a lo recuerdo por dos razones: por nacer mi hija y por lo mal que lo pas&eacute;. Eran las 12 de la noche cuando mi esposa me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Creo que vamos a tener que marchar a maternidad, acaban de darme unos fuertes dolores.\n<\/p>\n<p>\n\tEra domingo 29 de Noviembre de 1971, el d&iacute;a que ingres&oacute; en maternidad de Oviedo. Llegamos a la una de la madrugada, y la ni&ntilde;a naci&oacute; a las 3. Al momento de nacer una se&ntilde;ora m&aacute;s dura que una mula y muy poco educada, me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Tiene usted una ni&ntilde;a, pase solo cinco minutos a verlas, tiene que marcharse.\n<\/p>\n<p>\n\tPas&eacute;, las vi y al instante me ech&oacute; fuera. Le dije: se&ntilde;ora soy de muy lejos, est&aacute; nevando y no tengo ni gabardina. &iquest;Por favor podr&iacute;a esperar en sala de estar hasta que amanezca? Con su brusquedad y despotismos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Aqu&iacute; no pueden estar hombres. No tuve otro remedio m&aacute;s que salir. Aquella se&ntilde;ora me ech&oacute;, d&aacute;ndome a entender que los hombres &eacute;ramos como los animales, o algo por el estilo. A juzgar por su forma de comportarse, daba la impresi&oacute;n de que los hombres maltratamos o comemos a las mujeres. Llegu&eacute; a pensar que aquella fierecilla odiaba a todos los hombres. Me pregunte, si acaso le habr&iacute;a hecho un hombre tanto da&ntilde;o como para odiarnos, y pagarlo con los dem&aacute;s. Nunca me pude explicar la conducta de aquella sin verg&uuml;enza mujer, que se crey&oacute; superior y, trat&aacute;ndome con severidad y desprecio, me ech&oacute; sin m&aacute;s. Sal&iacute; de all&iacute; corriendo como un ob&uacute;s. No ten&iacute;a con qu&eacute; techarme de la nieve ni el fr&iacute;o. En aquella tormentosa noche, bajando junto al antiguo Campo de maniobras, as&iacute; se llamaba, sali&oacute; un individuo de uno de los coches que hab&iacute;a aparcados, tambi&eacute;n corriendo en mi direcci&oacute;n, y me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Qu&eacute; hora es?\n<\/p>\n<p>\n\t-Las 4 le dije.\n<\/p>\n<p>\n\tYo segu&iacute;a corriendo y el t&iacute;o me segu&iacute;a. Sobre la marcha pens&eacute; que porque me segu&iacute;a. Es un ladr&oacute;n o qu&eacute; es, apret&eacute; m&aacute;s la marcha y cruc&eacute; al otro lado, con intenci&oacute;n de que si me segu&iacute;a m&aacute;s le dir&iacute;a &ldquo;si me sigues te har&eacute; frente&rdquo;, pero no hizo falta, vio c&oacute;mo me alejaba a gran velocidad. Dej&oacute; de perseguirme y no se atrevi&oacute; a cruzar por segunda vez, seguro que pens&oacute; que no me pillar&iacute;a. Baj&eacute; a la Capital y en Jove llanos, llam&eacute; al timbre de una pensi&oacute;n. Si no pod&iacute;a dormir por lo menos me librar&iacute;a del intenso fr&iacute;o que hac&iacute;a y de la nieve. Llevaba un fuerte disgusto, primero por la mala forma de comportarse de aquella mujer, y luego por encontrarme solo sin mi familia y por pensar que ni en la calle estaba uno seguro.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando naci&oacute; M&oacute;nica, Ana ten&iacute;a 5 a&ntilde;os y Norberto 4. Llevaban un a&ntilde;o en el Colegio de las Monjas de Sotrondio. Iban los dos cogidos de la mano por la cuesta del Pozo abajo, yo los contemplaba desde la Oficina. Ellos junto con la madre, siempre fueron los que me dieron fuerzas y ganas de seguir luchando contra las adversidades y lo dura que al principio fue mi vida. Los miraba hasta que los perd&iacute;a de vista y m&aacute;s tarde al regreso, siempre estaba pendiente de la hora para verlos llegar. Pasaban por delante de la oficina y miraban para la ventana, si no estaba o me retrasaba en llegar marchaban a disgusto, mirando para atr&aacute;s, porque su padre no estaba, yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho, pues no siempre me era posible por motivos de trabajo.\n<\/p>\n<p>\n\tSiempre estuvieron muy unidos y m&aacute;s tarde llevaban a la peque&ntilde;a en el medio, cogida a la mano de cada uno. La cuidaban y la mimaban. Yo trabajaba con ganas, todo me parec&iacute;a poco, no me alcanzaban las horas del d&iacute;a y trabajaba hasta por la noche. En mi mente permanec&iacute;a un compromiso que yo mismo me hab&iacute;a prometido: poder dar estudios a mis hijos, tanto si era hombre o mujer, esa siempre fue mi principal meta. No conceb&iacute;a mandarlos a trabajar sin antes haber estudiado una carrera. Y si eso no lo hubiera conseguido,&nbsp; hubiera sido un fracaso total por mi parte. Siempre estuve convencido de que la familia es como se la eduque. Es ah&iacute; donde los padres tenemos que actuar con mucho tacto, no pasarse con dureza, pero no flojear demasiado, porque si no, nada se consigue. Los humanos sin duda somos retorcidos y cuesta trabajo ense&ntilde;arnos, hasta que m&aacute;s tarde ya lo comprendemos y es cuando las cosas empiezan a funcionar.\n<\/p>\n<p>\n\tEl gran problema que ten&iacute;a era el pensar en la hora de mandarlos a la Universidad, por si no tuviera medios econ&oacute;micos para costearlo. Este pensamiento no se apart&oacute; de mi mente nunca y me hizo sufrir, temiendo no conseguirlo. Cuando salieron de la escuela para el Instituto, algunos compa&ntilde;eros de trabajo me dec&iacute;an, Arsenio &iquest;c&oacute;mo no mandas a los ni&ntilde;os a estudiar a los Dominicos de la Felguera?, son muy buenos. Claro que eran buenos, pero eran tres y yo no ten&iacute;a medios.\n<\/p>\n<p>\n\tLa gente pensaba que por tener un almac&eacute;n de vinos ten&iacute;a dinero bastante. Todo eso era un enga&ntilde;o, aquel negocio no funciono. Hubo &eacute;pocas que no cubr&iacute;a ni los gastos que el mismo negocio generaba. Por ese motivo trabaj&eacute; recogiendo grasas por las plazas de abasto con el coche, trabaj&eacute; con gallinas, cerdos, terneros, vacas y abonos, pero mi econom&iacute;a no despegaba. Era como una tortura para m&iacute;. Sab&iacute;a c&oacute;mo me encontraba al haberme accidentado y pasar a trabajar en la oficina. Hab&iacute;a sido criado en el mundo del trabajo, sin conocer lo necesario que era estar preparado con estudios adecuados. Eso s&iacute; que lo aprend&iacute; en cuanto llegu&eacute; a la oficina. Por ese mismo motivo cog&iacute; los libros y los com&iacute;a para salir de las tinieblas en las que me encontraba. Hab&iacute;a sido un trabajador de primera, pero sin conocimientos de lo que era el mundo real. Me encontraba aturdido por no saber por d&oacute;nde entraba ni por donde sal&iacute;a. Fuera de mis trabajos habituales de minero y del campo, me sent&iacute;a forastero y despistado de todo.\n<\/p>\n<p>\n\tAll&iacute; vi la necesidad de la cultura, aprend&iacute; que era tan importante como el pan de cada d&iacute;a, y no pod&iacute;a soportar que mis hijos pasaran lo que yo tuve que pasar. Hasta esa fecha hab&iacute;a vivido sumido en el trabajo y en la ignorancia, pero al encontrarme entre aquella gente preparada y ver su cultura, su forma de razonar las cosas y, sobretodo, con los Ingenieros, que me trataron con cari&ntilde;o y me apreciaron mucho, pues dentro de mi ignorancia procuraba cumplir lo mejor que sab&iacute;a y creo que eso fue valorado por esos se&ntilde;ores muy positiva mente.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar largo tiempo, cuando ya me estaba preparando, un Ingeniero me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, usted no para en todo el d&iacute;a, siempre est&aacute; haciendo algo, no pierde el tiempo, o trabaja o estudia. Siendo como es usted no me extra&ntilde;ar&iacute;a que dentro de poco tiempo vaya a conducir un Dodge dart, el coche de la &eacute;poca.\n<\/p>\n<p>\n\tAquel Ingeniero siempre fue muy observador. Vio que a pesar de mi escasa cultura hab&iacute;a posibilidades. Aquello fue como una profec&iacute;a. M&aacute;s tarde pas&eacute; a ser conductor, nuca lo olvid&eacute;. Me gustar&iacute;a encontrarle para saludarle, darle las gracias y decirle que fue muy inteligente al descubrir mis cualidades, a pesar de mi juventud y de lo asustado que me encontraba por las circunstancias que atravesaba. Hay que valorar lo que supone el quedarse sin manos.\n<\/p>\n<p>\n\tDoy mil gracias por haberlo conseguido que mis hijos estudiaran. Hoy los tres tienen carrera: Ana estudi&oacute; Filolog&iacute;a Espa&ntilde;ola; Norberto especialista en psiquiatr&iacute;a; y M&oacute;nica, licenciada en ciencias empresariales. Si cuando eran ni&ntilde;os estaba orgulloso de ellos por ser nobles y obedientes, hoy lo estoy porque fueron estudiantes mod&eacute;licos y supieron entender a su padre. Me ayudaron y me dieron &aacute;nimos al cumplir con su deber, al no mal gastar el tiempo que tan necesario era en esos casos. Yo doy mucho valor a las cosas reales como son el cumplimiento en el trabajo y en la sociedad, pero no me olvido del que estudia, que mucho tiene que luchar. Es m&aacute;s duro que trabajar. El que saca una carrera no fue por estar de paseo, tuvo que sacrificarse y aguantar lo suyo. Eso tiene un m&eacute;rito incalculable. Estos supieron estudiar, pero tampoco no se olvidaron del trabajo para ayudar en casa cuando pudieron, saben de todo. Lo mismo se revisaba una lavadora, que un lavavajillas, que un cuadro el&eacute;ctrico, que un coche o se curaba un animal, hasta se rectificaron en nuestra nave algunos motores para las m&aacute;quinas.\n<\/p>\n<p>\n\tConsegu&iacute; enderezar nuestra econom&iacute;a y que ellos salieran, con lo que siempre so&ntilde;&eacute;, a base de trabajo. Cada uno de los tres estudi&oacute; lo que le gust&oacute;. Eso forma parte de nuestra historia familiar, no hay dinero que lo pague. Sin lugar a duda creo que es la mejor herencia que unos padres pueden dejar a sus hijos es una carrera; el dinero se termina y la carrera permanece mientras vivas.\n<\/p>\n<p>\n\tSe portaron como hijos modelo, no tengo palabras adecuadas para valorarles ni agradecerles lo mucho que me ayudaron. Trabajaron cuando pudieron y estudiaron al m&aacute;ximo. S&eacute; que fue muy duro. Norberto aun sigue estudiando y trabajando, lleva muchos a&ntilde;os, primero, el bachiller, despu&eacute;s la carera de medicina, y, al no haber trabajo, tuvo que emigrar al extranjero a estudiar otros nueve a&ntilde;os para sacar Psiquiatr&iacute;a. Aunque hoy est&aacute; muy bien las pas&oacute; duras. Adem&aacute;s de los estudios tuvo que aprender ingl&eacute;s y trabajar gratis para perfeccionar la lengua y adaptarse a las costumbres de aquel pa&iacute;s. Tuvo que rotar por varios hospitales para trabajar en una especialidad distinta en cada uno, antes de incorporarse a su especialidad en psiquiatr&iacute;a. Fue muy largo y muy duro, pero importante.\n<\/p>\n<p>\n\tLos que siempre fuimos trabajadores, algunas veces pensamos que el que tiene una carrera ya lo tiene todo, pero no es cierto, tambi&eacute;n tienen que bregar. Ellos tambi&eacute;n son algunas veces esclavos. Por mucho que queramos pintar las normas de la sociedad, el extranjero siempre ser&aacute; extranjero, hasta que no consigues integrarte dando el m&aacute;ximo de rendimiento, reventando de trabajo y ser casi mod&eacute;lico, no te admiten de buen grado; as&iacute; de claras son las cosas. Te machacan como si fueras un animalito de carga, lo mismo en Europa que en Sierra Morena; si lo quieres lo tragas y si no, ah&iacute; te quedas.&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo aument&oacute; la familia, naci&oacute; nuestra tercera hija M&oacute;nica. Este d&iacute;a lo recuerdo por dos razones: por nacer mi hija y por lo mal que lo pas&eacute;. Eran las 12 de la noche cuando mi esposa me dijo: -Creo que vamos a tener que marchar a maternidad, acaban de darme unos fuertes dolores. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1666","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1666"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1666"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1666\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}