{"id":1511,"date":"2013-08-16T08:20:00","date_gmt":"2013-08-16T06:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=1511"},"modified":"2013-08-16T08:20:00","modified_gmt":"2013-08-16T06:20:00","slug":"triste-y-tragico-dia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=1511","title":{"rendered":"Triste y tragico d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\n\tCuando aquella tarde del 29 de Junio de 1.964, observ&aacute;bamos las fieras del parque zool&oacute;gico en Madrid, frente a la jaula de los lobos, vimos a uno que dorm&iacute;a junto a la alambrada. Con su hocico metido entre las patas delanteras. Yo, sin decir nada, me agach&eacute; y met&iacute; mi mano, le cog&iacute; el hocico y &eacute;ste dio un fuerte rugido. Se asusto tanto el lobo como mi esposa, quien dio un salto atr&aacute;s. Tambi&eacute;n un se&ntilde;or se asust&oacute; y al momento dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute; que resulta curioso que usted pueda decir que cogi&oacute; a un lobo vivo por el hocico.\n<\/p>\n<p>\n\tCierto que cog&iacute; el hocico al lobo, pero lo que yo no sab&iacute;a era que al poco tiempo, menos de dos horas, ver&iacute;a las orejas al lobo de verdad. Eso s&iacute; que ser&iacute;a grave. Terminamos de ver las fieras, salimos y nos sentamos en un banco en el parque del retiro. Hac&iacute;a varios a&ntilde;os que no fumaba, pero no s&eacute; por qu&eacute; raz&oacute;n me apeteci&oacute; y dije a mi esposa que me apetec&iacute;a fumar y compr&eacute; una caja de camel en un puesto de golosinas que hab&iacute;a muy cerca. Me sent&eacute; de nuevo a su lado, saqu&eacute; un pitillo, pero no me dio tiempo a prenderlo cuando me acord&eacute; de que ten&iacute;amos que llamar a Blimea, para que el lunes me enviaran un cami&oacute;n a Le&oacute;n para cargar un viaje de vino al regresar a casa, para no perder otro d&iacute;a de trabajo.\n<\/p>\n<p>\n\tEran las siete, el repartidor de vinos, &nbsp;se marchaba para los pueblos con el &uacute;ltimo viaje y no hab&iacute;a tel&eacute;fono. Salimos a toda prisa, bajamos a la Castellana hacia la telef&oacute;nica y ped&iacute; una conferencia. Aun no era autom&aacute;tico el tel&eacute;fono y me sali&oacute; la centralita de Sotrondio. Era Conchita, una chica conocida de siempre de la familia. Cuando me contest&oacute; me dijo, creo que llorando:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iexcl;Ay, Arsenio, hijo! Te busca hasta la polic&iacute;a y no te encuentran. Sal para ac&aacute; r&aacute;pido.\n<\/p>\n<p>\n\tNo me dio ninguna explicaci&oacute;n, solo me dijo que me pon&iacute;a con el bar Montes. Me asust&eacute; y dije a mi esposa:\n<\/p>\n<p>\n\t-Uno que cay&oacute; en la mina, &iquest;a qui&eacute;n le tocar&iacute;a?\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo dices eso?\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute;, s&iacute;, aqu&iacute; hay algo muy grave, Conchita estaba llorando y no me quiso dar explicaciones.\n<\/p>\n<p>\n\tSe puso Mar&iacute;a Jes&uacute;s, la chigrera del bar Montes, al tel&eacute;fono, yo no ten&iacute;a tel&eacute;fono aunque me hab&iacute;an dado n&uacute;mero, se retrasaron unos d&iacute;as. Mar&iacute;a Jes&uacute;s dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hola Arsenio.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Qui&eacute;n se mat&oacute; en la mina? Le dije.\n<\/p>\n<p>\n\t&#8211; Tu hermano Constante. No ha muerto, est&aacute; muy grave.\n<\/p>\n<p>\n\tCasi me caigo porque comprend&iacute; que estaba muerto a juzgar por la forma en que me habl&oacute; Conchita. Cogimos el primer taxi que lleg&oacute;. Llorando los dos amargamente le ped&iacute; al taxista que nos llevara a Asturias. Dijo que ten&iacute;a que ir al jefe, para que le acompa&ntilde;ara. Subimos al taxi, se dirigi&oacute; hasta donde estaba el due&ntilde;o. Fuimos al Hotel a por el equipaje, dej&eacute; una nota para Alejandro y salimos.\n<\/p>\n<p>\n\tFue un viaje que jam&aacute;s olvidar&eacute;. Con el disgusto me atacaron los nervios al est&oacute;mago y pas&eacute; todo el recorrido vomitando. Los dolores fueron de terror, beb&iacute;a agua para apagarlos los bonitos y al momento, fuera de nuevo. Quise morir de dolores, todo eso resultaba tan doloroso como cuando da una congesti&oacute;n, es terror&iacute;fico lo que se pasa.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando pasamos por Valladolid, dijeron que si pod&iacute;an parar a comprarse unos bocadillos. Les ped&iacute; que me dieran una cerveza a ver si me pasan los v&oacute;mitos y no me vali&oacute;, segu&iacute; mal todo el viaje.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando comenzamos a bajar el puerto de Pajares dije a mi esposa:\n<\/p>\n<p>\n\t-Desde Blimea ya sabremos si est&aacute; muerto o no.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Por qu&eacute; lo sabes?\n<\/p>\n<p>\n\t-Desde all&iacute; se divisa todo el valle y nuestra casa se ve muy bien por estar sola en una finca. Si no se ven luces en casa es que esta en el hospital, si hay luces lo est&aacute;n velando.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando llegamos a Blimea no se vieron las luces. Eran las 5 de la madrugada, hab&iacute;a neblina en la monta&ntilde;a y no lo pude ver hasta que ya sub&iacute;amos por San Mam&eacute;s. Vi la luz en la casa, entonces perd&iacute; mis esperanzas. &iexcl;Pobre de mi hermano! Ya nunca m&aacute;s le ver&iacute;a. Al igual que otras veces donde se describen cosas extremas, al escribir este pasaje tan triste, tengo que parar, las l&aacute;grimas afloran a mis ojos y no me dejan ver para seguir escribiendo. Aunque ya se cumplieron 45 a&ntilde;os de su muerte, nunca olvid&eacute; el recuerdo de mi hermano Constante. Me invade una tristeza que no puedo remediar, no solo era hermano, sino tambi&eacute;n mi mejor amigo. Los dos luchamos a brazo partido peleando con los ganados y en diversos trabajos. Era como un roble. Nos criamos a la vez y eso supone un aprecio diferente, aunque quieras mucho al resto de la familia, la convivencia de la infancia nunca se olvida.\n<\/p>\n<p>\n\tLlegamos a casa a las 5 de la ma&ntilde;ana, nuestra casa distaba de la carretera unos 500 metros. Al ver subir un coche en aquellas horas pensaron que ser&iacute;amos nosotros. Mi pariente S&oacute;crates y algunos m&aacute;s fueron a buscarnos al taxi. Cogieron el equipaje, pagu&eacute; al taxista y para casa. All&iacute; nos encontramos con aquel terrible cuadro: mi hermano yac&iacute;a en el ata&uacute;d. Fue algo que no se puede describir. La p&eacute;rdida de uno de tus seres queridos es tan fuerte como para morirse de pena.\n<\/p>\n<p>\n\t&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a el disgusto, que las manos que hab&iacute;a tra&iacute;do de Francia, se quedaron en el taxi? No las pon&iacute;a y por vivir en un pueblo cercano iba a casa de mis padres solo los domingos y no todos porque ten&iacute;a que trabajar hasta de domingo. En aquel tiempo para m&iacute; no hab&iacute;a d&iacute;as de fiesta ni descanso. Ten&iacute;a que forjar mi vida y resultaba dif&iacute;cil, no dispon&iacute;a de tiempo para nada m&aacute;s que para el trabajo. Mi padre me dec&iacute;a muchas veces, &ldquo;vas a reventar de tanto trabajo y despu&eacute;s ya ver&aacute;s c&oacute;mo lo tienes que dejar&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tPasaron nueve meses y un d&iacute;a pregunt&eacute; a mis padres por aquellas manos, pensando que estaban all&iacute; desde aquel d&iacute;a, pero se hab&iacute;an quedado en el taxi. La sorpresa fue que el maldito taxista no se molest&oacute; en buscar mi direcci&oacute;n a trav&eacute;s del cuartel de la Guardia Civil o del Ayuntamiento y se perdieron.&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando aquella tarde del 29 de Junio de 1.964, observ&aacute;bamos las fieras del parque zool&oacute;gico en Madrid, frente a la jaula de los lobos, vimos a uno que dorm&iacute;a junto a la alambrada. Con su hocico metido entre las patas delanteras. Yo, sin decir nada, me agach&eacute; y met&iacute; mi mano, le cog&iacute; el hocico [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on wp_trim_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on wp_trim_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mi-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1511"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1511\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}