{"id":1399,"date":"2013-07-20T08:43:27","date_gmt":"2013-07-20T06:43:27","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=1399"},"modified":"2013-07-20T08:43:27","modified_gmt":"2013-07-20T06:43:27","slug":"otro-problema-por-acompanar-una-chica-2-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=1399","title":{"rendered":"Otro problema por acompa\u00f1ar una chica (2 parte)"},"content":{"rendered":"<p>\n\tEran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de aqueel bar. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de all&iacute;. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. Mi padre me pregunt&oacute;:\n<\/p>\n<p>\n\t-Hijo m&iacute;o, &iquest;C&oacute;mo vienes a estas horas? &iexcl;Qu&eacute; mal pasamos la noche sin saber de tu paradero!\n<\/p>\n<p>\n\tLe cont&eacute; como fue todo. Le dije que yo tambi&eacute;n lo sent&iacute;a mucho y le ped&iacute; disculpas. Me acost&eacute; a dormir hasta la hora de comer. Despu&eacute;s de asearme le ped&iacute; a mi madre el traje para cambiarme. Ella me pregunt&oacute; que si ya me iba tan pronto. Le expliqu&eacute; que iba a ver a una chica que hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo que acompa&ntilde;aba. Mi padre escuchaba muy alegre y despu&eacute;s de decirles de d&oacute;nde era y que iba a buscarla a las siete me recomend&oacute; que durmiera un poco m&aacute;s, que tenia tiempo suficiente para llegar a las siete. Sin poder ocultar su alegr&iacute;a de ver a su hijo que con &aacute;nimos intentaba rehacer su vida, dijo mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-Me alegro mucho de que tengas novia. Eso es muy positivo. T&uacute; eres hombre vivo y no creo que te engatuse una cualquiera. Solo te digo que seas como siempre has sido: serio y que no hagas da&ntilde;o a ninguna chica. Si no la quieres para ti acu&eacute;rdate de que tienes hermanas y lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias, padre, por tu buen consejo. As&iacute; ser&aacute;, t&uacute; bien sabes que no hago da&ntilde;o a nadie. Pero me temo que esto no es para seguir\n<\/p>\n<p>\n\tMientras que le escuchaba mi madre permanec&iacute;a en silencio. Yo sent&iacute;a una gran satisfacci&oacute;n al verles tan contentos a la vez que tristeza pensando que no deb&iacute; haberles dicho nada hasta saber lo que iba ocurrir. Los horizontes estaban cargados de nubes muy oscuras, no cre&iacute;a poder combatirlas y algo me dec&iacute;a que no lo conseguir&iacute;amos. Tem&iacute;a disgustarles cuando todo se volviera &ldquo;agua de borrajas&rdquo;.\n<\/p>\n<p>\n\tCom&iacute; con la familia y al poco tiempo sal&iacute; para estar un rato en el chigre con los amigos y pasar el tiempo pues no ten&iacute;a ganas de dormir como mi padre me dec&iacute;a. Todos mis amigos me miraron con sorpresa al ver que ya estaba preparado para marchar. Ellos no sal&iacute;an por la gran tempestad y les parec&iacute;a peligroso caminar por aquel monte. Todos estaban en bromas conmigo porque dec&iacute;an que la cosa iba en serio. Yo les segu&iacute;a las bromas sin explicaciones procurando sonre&iacute;r pero lo que ellosno sab&iacute;an era lo que yo padec&iacute;a. Iba a ver a una chica que quer&iacute;a, que apreciaba, pero en el fondo ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de ir a un duelo. No sab&iacute;a c&oacute;mo me iban a recibir ni lo que pod&iacute;a pasar. Me daban ganas de no ir pero lo consideraba una cobard&iacute;a. Si lo que estaba pasando era por m&iacute; &iquest;C&oacute;mo le iba a fallar? &iquest;Qu&eacute; clase de hombre dir&iacute;a ella que era yo? Mi deber era luchar con ella hasta el fin.\n<\/p>\n<p>\n\tY lleg&oacute; la hora de marchar. Me desped&iacute; y emprend&iacute; el largo trecho que separaba los dos valles. Al igual que el d&iacute;a anterior, procur&eacute; llegar a la hora en punto y mi sorpresa fu&eacute; cuando al divisar la puerta de su casa no hab&iacute;a nadie. En lugar de ella, en la otra puerta muy cercana estaba su cu&ntilde;ada. Las dos casas estaban pegadas. En la misma posici&oacute;n apoyaba sus brazos en la puerta y al comprobar que no era la que ten&iacute;a que recibirme, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir sobresaltado porque pens&eacute; que algo raro hab&iacute;a ocurrido. De no haber sido por que ten&iacute;a que dejar la linterna hubiera seguido de largo. La gran mujer que a pesar de tratarla muy poco me pareci&oacute;, era la &uacute;nica que nos daba &aacute;nimos. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara y saliendo de la puerta me dijo que la chica tuvo que marchar. Entre su hermano y su madre la echaron dici&eacute;ndole que, o se iba al baile sola o se quedaba cerrada en casa y sin recibirme. As&iacute;mismo me dijo que el hermano ir&iacute;a al cine y que en el baile un primo suyo estar&iacute;a a cargo de controlarla pero que a&uacute;n asi me dijera que yo fuera donde ella estuviera.\n<\/p>\n<p>\n\tLe entregu&eacute; la linterna, le di las gracias y me alej&eacute;. Llegu&eacute; y en lugar de ir al baile entr&eacute; en el bar del que precisamente sal&iacute;a el &uacute;nico cliente que hab&iacute;a. El bar estaba vac&iacute;o, solo estaba el due&ntilde;o. Toda la gente se encontraba en el baile. Ped&iacute; un &ldquo;blanco&rdquo; y cuando me dispon&iacute;a a echar un trago lleg&oacute; un amigo. Le invit&eacute; y mientras que charl&aacute;bamos me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que no est&aacute;s en el baile?\n<\/p>\n<p>\n\t-No pienso ir.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo no vas a ir si tienes a tu novia all&aacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-No tengo nada que hacer, t&uacute; sabes c&oacute;mo est&aacute;n las cosas.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ser de all&iacute; sab&iacute;a todo lo que ocurr&iacute;a. Hasta que le acompa&ntilde;&eacute; no cej&oacute; en su empe&ntilde;o. Tambi&eacute;n estaba disgustado. Le daba mucha pena y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-No te acobardes. Lo conseguir&aacute;s. Es muy buena chica y t&uacute; la mereces. Lo de tus manos ya no es problema para ti porque lo superaste hace tiempo y no es necesario que sufras tanto. El tiempo les ha de demostrar lo que t&uacute; vales.\n<\/p>\n<p>\n\tMe cogi&oacute; por el brazo y me oblig&oacute; a acompa&ntilde;arlo diciendo:\n<\/p>\n<p>\n\t-T&uacute; eres hombre con muchas agallas y no puedes darte de baja. No puedes fallar al compromiso de estar con ella porque te espera.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tLos dos bajamos al baile y nos fuimos al mostrador. Tocaba la orquesta y casi todos bailaban. Al poco tiempo lleg&oacute; a mi lado otro amigo a decirme que le enviaba la chica para decirme que no dejara de ir a sacarla a bailar. Esper&eacute; a que terminara aquella pieza y me acerqu&eacute;. Comenzamos a bailar y me cont&oacute; lo ocurrido y lo mal que se portaron con ella su hermano y su madre y tambi&eacute;n su primo, aquel que su hermano hab&iacute;a mandado para que ella no pudiera estar conmigo y que precisamente nos estaba mirando con descaro, como diciendo: &ldquo;cuidado que estoy aqu&iacute;&rdquo;. Ella me indic&oacute; donde estaba el que hac&iacute;a de pastor. Dijo que no pod&iacute;amos estar all&iacute; juntos para evitar problemas, aunque no me di&oacute; explicaciones y dada la forma de ser de su hermano era de suponer que le hubiera dicho que si no le hac&iacute;a caso &eacute;l ir&iacute;a a separarnos en el mismo baile. Me dijo que faltaba poco para terminar el baile y que me esperar&iacute;a a la salida para ir a su casa y estar juntos como el d&iacute;a antes en el banco.\n<\/p>\n<p>\n\tTermin&oacute; la pieza y volv&iacute; al mostrador con algunos amigos hasta que se acab&oacute;. Al t&eacute;rmino del baile nos juntamos en un lugar cercano pero un poco apartado y casi sin luz para acercamos a su casa. La madre, al saber que est&aacute;bamos all&iacute;, comenz&oacute; a chillar por toda la casa. S&oacute;lo ella sabr&iacute;a lo que dec&iacute;a. Ni su hija ni yo la escuch&aacute;bamos. Como el d&iacute;a anterior y bajo aquel fr&iacute;o y con una luz escasa intent&aacute;bamos buscar soluci&oacute;n al problema pero nada pod&iacute;amos hacer. Yo le propon&iacute;a dejarlo por una temporada a ver si m&aacute;s tarde pod&iacute;amos seguir. Ella dijo que lo mejor era aguantar a ver si se convenc&iacute;an. Seguimos alg&uacute;n tiempo m&aacute;s pero siempre con aquella tortura de saber que cada vez que se enteraban de que yo la acompa&ntilde;aba le pegaban. D&aacute;ndome cuenta de que no cesaban aquellos l&iacute;os familiares y que aun la segu&iacute;an maltratando, decid&iacute; dejarlo. Con mucho cari&ntilde;o y mucha pena le expliqu&eacute; que no pod&iacute;amos seguir. Yo no pod&iacute;a soportar que le siguieran tratando de aquella forma. Los dos viv&iacute;amos amargados. Le d&iacute; un abrazo como despedida y llorando los dos me alej&eacute; de aquella bonita mujer que sufr&iacute;a las humillaciones de su propia madre y hermano que la trataban sin piedad ninguna al estilo salvaje, mientas que ella era noble y buena. As&iacute; acostumbraba alguna gente de aquel tiempo a jugar con la vida de los dem&aacute;s sin importarles el martirio y el sufrimiento que pudieran causar, en este caso al privar a una mujer joven de aquel que ella misma hab&iacute;a elegido para unir su vida. No volv&iacute; por aquella zona en varios a&ntilde;os para no encontrarme de nuevo con el problema. Sab&iacute;a que volver&iacute;amos al mismo camino de antes.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\tA pesar de tantos a&ntilde;os transcurridos desde aquel d&iacute;a que nos despedimos, solamente volv&iacute; a verla una vez. Llegamos un amigo y yo a un baile y ella se encontraba dentro del bar con su marido. Por la parte de delante nos vi&oacute; y cuando mir&aacute;bamos el baile se acerc&oacute; y nos salud&oacute;. Mi amigo, que la conoc&iacute;a, se alej&oacute; para dejarnos solos. Le pregunte:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;C&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?\n<\/p>\n<p>\n\t-Me cas&eacute; y estoy aqu&iacute; con &eacute;l. Est&aacute; jugando la partida. Lo paso muy mal. No ten&iacute;as que haberte marchado. Las cosas podr&iacute;an haber ser de otra forma.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo siento mucho. El destino no quiso unir nuestras vidas. Bien sabes que no nos dejaron en paz y, dada la postura de tu familia, tuvimos que dejarlo. Yo no quise hacerte da&ntilde;o. Ya sabes que te respet&eacute; y no pude soportar que siguieran maltrat&aacute;ndote por mi culpa. Siempre te apreciar&eacute; y te deseo lo mejor. Creo que ser&aacute;s una buena esposa. Yo no s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; mi suerte. A&uacute;n no encontr&eacute; a mi pareja. T&uacute; ya la tienes. Que tengas mucha suerte.&nbsp;\n<\/p>\n<p>\n\t-Si, la m&iacute;a ya est&aacute; echada con &eacute;ste que no mira para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tLe rogu&eacute; que fuera con su marido para que no la echara de menos. Nunca m&aacute;s volver&iacute;a a verla. S&oacute;lo s&eacute; que tuvo hijos y que vivi&oacute; muy mal y sin olvidarse de m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de pasar tantos a&ntilde;os, hace poco tiempo una de mis sobrinas me cont&oacute; que es amiga de una de sus hijas y que &eacute;sta me vi&oacute; en un mercado hace muy poco tiempo y le dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no va seguir mi madre enamorada de tu t&iacute;o? Es muy elegante. Vaya guapo que est&aacute;. A pesar de ser de la misma edad de mi madre ella est&aacute; mucho m&aacute;s vieja que &eacute;l. Mi padre la trat&oacute; muy bruscamente. Ella nunca vivi&oacute; bien con &eacute;l, sufri&oacute; mucho y por eso esta tan acabada&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se arreglar&aacute; tu t&iacute;o para conservarse tan bien? &iexcl;Es que no pasan los a&ntilde;os por &eacute;l!\n<\/p>\n<p>\n\tMi sobrina le respondi&oacute;: &ldquo;Porque es muy met&oacute;dico y nunca par&oacute; de trabajar. &Eacute;l dice que ese ejercicio es el que mantiene a la gente en forma&rdquo;.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran las nueve de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute; de aqueel bar. Ellos siguieron con la juerga todo el d&iacute;a. All&iacute; comieron al mediod&iacute;a y no salieron hasta caer de nuevo la noche. Cuando llegu&eacute; a mi casa el disgusto de mis padres casi era tan grande como el m&iacute;o. Desde luego yo ten&iacute;a doble motivo. 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