{"id":1385,"date":"2013-07-16T00:31:15","date_gmt":"2013-07-15T22:31:15","guid":{"rendered":"http:\/\/comotrabajarsinmanos.arseniofernandez.es\/?p=1385"},"modified":"2013-07-16T00:31:15","modified_gmt":"2013-07-15T22:31:15","slug":"importante-visita-de-mi-padre-en-las-oficinas-del-pozo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.arseniofernandez.es\/?p=1385","title":{"rendered":"Importante visita de mi padre en las oficinas del pozo"},"content":{"rendered":"<p>\n\tUna bonita e inolvidable ma&ntilde;ana del mes de mayo luc&iacute;a el sol con todo su esplendor. Iluminaba las flores de la primavera que luc&iacute;an por las praderas cercanas a mi entorno. Contemplaba desde la ventana de la oficina las monta&ntilde;as de mi valle, s&oacute;lo y triste por mi desdicha. Cuando menos me lo esperaba, se acerc&oacute; mi padre. Era portador de una nueva que ser&iacute;a para m&iacute; lo que dio la vuelta total a mi vida. Lo que me sacar&iacute;a del sufrimiento y de la pobreza. Lo que dar&iacute;a alegr&iacute;a y sentido a mi vida.\n<\/p>\n<p>\n\tDespu&eacute;s de saludarnos, mi padre, que nada sab&iacute;a de lo mal que lo estaba pasando porque se dec&iacute;a que los vinoteros ganaban mucho dinero, dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;De d&oacute;nde sacaste ese abono que echamos por distintas partes? Es muy bueno. La gente pregunta si es posible conseguirlo. Se vender&iacute;a en cantidad.\n<\/p>\n<p>\n\tAntes de contestarle tuve que mirar a otro lado poruqe la alegr&iacute;a que recib&iacute; fue tan grande que las l&aacute;grimas bajaban por mi mejilla. Saqu&eacute; mi pa&ntilde;uelo y, disimulado, las limpi&eacute; y despistando como pude le dije a mi padre:\n<\/p>\n<p>\n\t-En una semana podremos servir ese abono a quien lo pida. Nosotros lo venderemos a un precio razonable. Padre, ese abono se har&aacute; en nuestros almacenes.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iexcl;C&oacute;mo! &iquest;Es que lo puedes producir t&uacute;? &iquest;C&oacute;mo lo vas a conseguir? Dijo sorprendido.\n<\/p>\n<p>\n\t-Es f&aacute;cil.\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo dif&iacute;cil era dar con la f&oacute;rmula para quemar la maleza y eso ya lo conseguimos. El resto ser&aacute; muy sencillo. Compr&eacute; distintos productos y luego hice formulaciones variadas, unas para abonar los prados, otras para quemar la maleza y otra m&aacute;s para las tierras de sembrado.\n<\/p>\n<p>\n\t-Esta tarde, cuando termine la jornada, ir&eacute; contigo a verlo, le dije a mi padre.\n<\/p>\n<p>\n\tAl marchar nos dimos un fuerte abrazo. Segu&iacute; trabajando muy contento pero algo nervioso esperando ver aquellos resultados. Si para mi fue una inmensa alegr&iacute;a, para mi padre fue una gran sorpresa saber que su hijo hab&iacute;a descubierto otro negocio, un negocio para poder vivir porque el primero no lo era.\n<\/p>\n<p>\n\tAquella tarde, como le hab&iacute;a prometido, cuando sal&iacute; del trabajo sub&iacute; a casa. Despu&eacute;s de darles un abrazo, explicamos a mi madre lo de las pruebas y los dos subimos al monte a ver los resultados de las f&oacute;rmulas que yo esperaba como el amanecer de cada d&iacute;a. All&iacute; vi que funcionaban. Tom&eacute; nota de los resultados de cada una porque estaban numeradas. Recuerdo que en aquella monta&ntilde;a tan solitaria me encontraba como en el para&iacute;so. Aquello, que yo no dejaba de contemplar asombrado, hab&iacute;a cambiado mi forma de ser. En pocas horas, ya no era el mismo hombre triste y pensativo, hab&iacute;a cambiado todo. Sab&iacute;a que aquello funcionaba y que era muy importante para muchos ganaderos y agricultores de nuestra regi&oacute;n. Y que yo era el productor de aquellas magnificas formulas. La ganader&iacute;a y la agricultura estaban en pleno auge pero se necesitaban productos para combatir las malezas de los montes y pastizales, ya que convertir un monte en pradera era muy caro. Con estas formulas se hac&iacute;an unas buenas praderas s&oacute;lo con segar la maleza y echar ese abono.\n<\/p>\n<p>\n\tLa venta de vino pas&oacute; entonces a segundo plano. Se manten&iacute;a el almac&eacute;n para servir a la familia y a unos cuantos clientes que yo apreciaba mucho por ayudarme y confiar en mis productos.\n<\/p>\n<p>\n\tCansado de trabajar y de perder dinero recib&iacute; una sorpresa desagradable que me llev&eacute; en el bar donde com&iacute;a al mediod&iacute;a. Fue lo que me llev&oacute; a pensar en la alternativa de aquellas f&oacute;rmulas de abonos qu&iacute;micos. En aquel bar nos junt&aacute;bamos cinco amigos a comer todos los d&iacute;as de la semana por motivo del trabajo. Un d&iacute;a estando comiendo todos en la misma mesa, uno de ellos, Silvino de la Cerezal, dijo al chigrero que el vino era muy malo, que yo serv&iacute;a un vino que no lo hab&iacute;a en todo el territorio.Que su padre era mi cliente y no quer&iacute;an m&aacute;s vino que el m&iacute;o. A estas afirmaciones se unieron dos o tres m&aacute;s que tambi&eacute;n eran mis clientes y con el mismo tono del anterior le dijeron que ten&iacute;a raz&oacute;n, que no hab&iacute;a vino como el de Arsenio. El chigrero qued&oacute; un poco sorprendido y dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-El problema ser&aacute; que no va poder competir en el precio. A m&iacute; me ponen uno especial.\n<\/p>\n<p>\n\tPasaron unos d&iacute;as y de nuevo le protestaron. Dijeron:\n<\/p>\n<p>\n\t-Si no sirves el vino de Arsenio marcharemos todos de aqu&iacute;. No queremos este vino tan malo que no lo beben ni los perros.\n<\/p>\n<p>\n\tEl chigrero esta vez tuvo que ceder y dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Bueno, m&aacute;s tarde hablar&eacute; con &eacute;l para que nos sirva unas cajas.\n<\/p>\n<p>\n\tEn efecto, cuando terminamos de comer me llam&oacute; aparte y me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Lo primero, &iquest;Qu&eacute; precio me vas a poner?\n<\/p>\n<p>\n\tSe lo d&iacute; y su contestaci&oacute;n fue:\n<\/p>\n<p>\n\t-No me interesa. A ver c&oacute;mo te las arreglas para darme el precio que ves en estas facturas.\n<\/p>\n<p>\n\t-Es totalmente imposible, le contest&eacute;\n<\/p>\n<p>\n\tMis vinos eran m&aacute;s caros sin salir de Le&oacute;n que el que yo le ten&iacute;a que poner. A &eacute;ste hab&iacute;a que sumarle el porte y los jornales de distribuci&oacute;n. No me cre&iacute;a lo que estaba viendo. Al explicarle que me era imposible servirlo a ese precio me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Pide vino m&aacute;s barato o haz lo que sea para darme ese precio. Yo siempre vend&iacute; ese vino y no se muri&oacute; nadie.\n<\/p>\n<p>\n\t-Consultar&eacute; con el bodeguero a ver si tiene algo con lo que pueda competir. Tardar&eacute; ocho d&iacute;as en ir a buscar otro cami&oacute;n de vino.\n<\/p>\n<p>\n\tTen&iacute;a que completar el viaje y por eso no le pude servir primero. As&iacute; se lo hice saber y quedamos de acuerdo. A la semana siguiente llegamos a la bodega y le cont&eacute; el tema al bodeguero que me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-S&iacute; que lo tengo. Ll&eacute;vate un bocoy de lo barato para ese cliente.\n<\/p>\n<p>\n\tAs&iacute; lo hice y al d&iacute;a siguiente por la ma&ntilde;ana le mand&eacute; unas cajas. Aquel d&iacute;a no fui a comer por haber sido invitado por mi jefe y otros de sus compa&ntilde;eros, tambi&eacute;n Jefes de Pozo, a una comida. Al d&iacute;a siguiente en cuanto llegu&eacute; me dijo:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, ese vino no me vale. Tienes que recogerlo.\n<\/p>\n<p>\n\t-&iquest;Porqu&eacute;, si sabe mejor que el que tienes o por le menos igual? preguntaron mis compa&ntilde;eros.\n<\/p>\n<p>\n\t-Eso no es verdad. No lo quiero.\n<\/p>\n<p>\n\tNo tuve m&aacute;s remedio que recogerlo. Fue algo incre&iacute;ble. Mand&eacute; al que serv&iacute;a los vinos que lo metiera en el mismo bocoy y protest&oacute; como siempre. Dijo que si me sobraba el dinero y que por qu&eacute; no se pod&iacute;a mezclar con el otro que daba una buena ganancia. Por si esto fuera poco, m&aacute;s tarde tendr&iacute;a otra pelea con el camionero que lo tra&iacute;a. Lleg&oacute; el d&iacute;a de ir a buscar otro viaje y hab&iacute;a que subir al cami&oacute;n este bocoy lleno de aquel vino. Cierto era que costaba mucho trabajo subirlo, pero yo no iba tirarlo ni tampoco darlo a mis clientes. Al cargar le dije al camionero que hab&iacute;a que llevarlo. Comenz&oacute; a protestar pregunt&aacute;ndome si estaba loco, que c&oacute;mo se iba a subir eso al cami&oacute;n si costaba un trabajo enorme adem&aacute;s de que podr&iacute;a ganar dinero mezcl&aacute;ndolo con el otro. Comenz&oacute; el repartidor a protestar tambi&eacute;n y estaban los dos contra m&iacute;. Yo pensaba: &ldquo;&iquest;Ser&eacute; realmente tan tonto como ellos dicen o ser&aacute; que son los dos iguales, sin escr&uacute;pulos, capaces de armarla hasta a su propia madre?&rdquo; No creo que me equivocara Los dos pensaban igual de mal.\n<\/p>\n<p>\n\tNinguno de los dos me entend&iacute;a y yo no comprend&iacute;a su actuaci&oacute;n &iquest;Por qu&eacute; voy a servir gato por liebre a mis clientes si ellos conf&iacute;an en m&iacute;, me ayudan y me echan un cable? &iquest;C&oacute;mo los voy a traicionarlos? Eso era imposible para m&iacute;.\n<\/p>\n<p>\n\tRecuerdo un gran paisano de Santa B&aacute;rbara, Anselmo el Barrenista, que trabajaba en el Pozo San Mam&eacute;s. Un d&iacute;a al salir del trabajo, se acerc&oacute; a mi casa, que estaba al lado y me dijo con toda su nobleza:\n<\/p>\n<p>\n\t-Arsenio, a partir de hoy voy a comprarte el vino. Eres una buena persona, haces mucho por la vida y lo mereces. Hay que ayudarte.\n<\/p>\n<p>\n\t-Muchas gracias Anselmo. Se lo agradezco mucho.\n<\/p>\n<p>\n\tHay que analizar este razonamiento. Hay que valorarlo por su contenido. Aquel buen hombre, tan sincero como noble, sab&iacute;a apreciar los valores de los dem&aacute;s. Sab&iacute;a d&oacute;nde hab&iacute;a necesidad y seriedadad y acud&iacute;a en defensa del necesitado. Nunca le olvid&eacute;. Ya hace a&ntilde;os que muri&oacute; pero al no estar yo all&iacute; en aquel tiempo no pude ir a su entierro. No conozco a su familia, ni siquiera s&eacute; si la tiene. Les felicitar&iacute;a de buena gana para decirles que deber&iacute;an estar orgullosos de haber tenido un padre como aquel gran hombre al que mucho apreci&eacute;. Si todos fueran como Anselmo el Barrenista, el mundo ser&iacute;a de otra forma. Ser&iacute;a un para&iacute;so.\n<\/p>\n<p>\n\tMi econom&iacute;a mejor&oacute;, ya me sent&iacute;a tranquilo. A pesar del mucho trabajo que tuve, me sent&iacute;a a gusto trabajando aunque fuera &rdquo;de estrella a estrella&rdquo;. As&iacute; se dec&iacute;a de los que &eacute;ramos tan esclavos. Era donde mejor me sent&iacute;a. Cobijado en el trabajo y en la familia se fueron mis graves problemas y tambi&eacute;n la tristeza que desde hac&iacute;a tiempo me invad&iacute;a.\n<\/p>\n<p>\n\tComenc&eacute; a salir con los amigos al baile los domingos pensando que si me gustara una chica ya podr&iacute;a ser uno m&aacute;s, ya tendr&iacute;a algo que ofrecerle. Me sent&iacute;a con fuerzas y capaz de formar un hogar, de ser un padre de familia.\n<\/p>\n<p>\n\tNo me gustaba la soledad y lo consider&eacute; una cosa normal. Aunque no ignoraba los problemas que me saldr&iacute;an al paso. Sab&iacute;a que iba ser rechazado por los familiares. Seguro que no les agradar&iacute;a que sus hijas se acompa&ntilde;aran de m&iacute;, pero a la vez me daba cuenta de que todos no &eacute;ramos iguales y que siempre hubo gente buena. Al fin y al cabo yo era muy apreciado. Todo el mundo se fij&oacute; en mi forma de ser despu&eacute;s del enorme cambio que sufri&oacute; mi vida.\n<\/p>\n<p>\n\tLa gente es muy curiosa y casi todo lo controla. Yo sab&iacute;a que era el comentario de todos por donde quiera que fuera. Mis amigos me lo dec&iacute;an. Aunque siempre haya opiniones diversas, el m&eacute;rito del hombre que lucha y trabaja sin descanso se ve. En aquel tiempo los comentarios eran distintos a los de a&ntilde;os anteriores, cuando dec&iacute;an que yo ya no podr&iacute;a levantar cabeza. Es aqu&iacute; cuando vieron que luchaba con arte y muy positivamente.\n<\/p>\n<p>\n\tMi procedencia de una familia que todos conoc&iacute;an y que nos consideraban entre los m&aacute;s cumplidores y trabajadores de la zona, supon&iacute;a mucho. Algunos dec&iacute;an: &ldquo;&eacute;ste es un pura sangre y sali&oacute; adelante con sus agallas. Ya tiene la vida resuelta, &iexcl;qu&eacute; valiente es!&rdquo; Todos estos comentarios y otros m&aacute;s llegaban a m&iacute;. Yo los valoraba como importantes. Siempre procur&eacute; ser educado y atender a la gente lo mejor posible. Hac&iacute;a favores en el trabajo: rellenaba solicitudes para materiales y lo que precisaran. En aquella oficina hab&iacute;a mucho movimiento y todo eso se valoraba mucho.\n<\/p>\n<p>\n\tCuando perd&iacute; las manos cortejaba a una chica hac&iacute;a poco tiempo pero ella nunca no fue a verme al hospital, que bien cerca lo ten&iacute;a. No s&eacute; si por ella o por sus padres pero el desprecio estaba ah&iacute;. Cuando despu&eacute;s de pasar tiempo yo comenz&eacute; a salir no me acerqu&eacute; a ella. Nada ten&iacute;a que buscar all&iacute;. Nunca m&aacute;s volvimos a hablar. Su ausencia me hab&iacute;a indicado lo que pensaba. No quise ni preguntarle porqu&eacute;, no hizo falta, bien claro est&aacute; lo que pensaban.\n<\/p>\n<p>\n\tMe sent&iacute; despreciado y muy ofendido. No supieron comportarse. &Eacute;ramos conocidos de toda la vida de un pueblo cercano y no tuvieron la bondad de ir a verme aunque s&oacute;lo fuera como amigo o como vecino. S&eacute; que fueron momentos muy duros y no sent&iacute; el rechazo que me dieron por mi desgracia. Puedo asegurar que si hubieran ido a verme yo mismo les hubiera dicho, y as&iacute; lo ten&iacute;a pensado, que ya no podr&iacute;amos seguir, que yo ya no ten&iacute;a nada que ofrecerle. Yo mismo le recomendar&iacute;a que se echara otro novio. No se trataba de disculparme ni de ninguna demagogia. Es cierto, lo mismo hice con la chica del hospital y eso fue conocido hasta por mi familia. Yo no admito mentiras pero tampoco las digo. Siempre he sido sincero y lo seguir&eacute; siendo hasta que me muera. No supieron comportarse ni ellos ni aquel que meti&oacute; la pata asesor&aacute;ndoles.\n<\/p>\n<p>\n\tRepito que no me iba bajar de mi pedestal. No hab&iacute;a salida a mi situaci&oacute;n. Me encontraba en unas condiciones p&eacute;simas. Pens&eacute; que ya no podr&iacute;a salir a la orilla y cre&iacute; estar ahogado para el resto de mi vida. Por eso no iba tolerar estropear la vida de una joven a la que yo apreciaba mucho porque era una buena chica. Les hubiera dado toda la raz&oacute;n, pero su visita y la de sus familiares nunca lleg&oacute;. Fueron los &uacute;nicos que fallaron de toda la zona, porque de todos los pueblos desfilaron a verme.\n<\/p>\n<p>\n\tPor ese motivo y otros de distinta &iacute;ndole, pero tambi&eacute;n importantes, quiero llamar la atenci&oacute;n de gente que con toda frialdad, intentando dirigir y gobernar a los dem&aacute;s sin saber y sin importarles las causas, act&uacute;an de forma pretenciosa. Eso pasa con mucha frecuencia; embarcando a los dem&aacute;s para quedarse en tierra y actuando irresponsablemente sin pensar el da&ntilde;o que pueden hacer. Hay que actuar con conocimiento de causa y convencido de que hay que hacer lo que t&uacute; quieras para ti, si te vieras en esas circunstancias. As&iacute; es como los hombres debemos actuar y no como las gallinas, que vuelan sin rumbo, sin sentido de la responsabilidad y sin contar con uno para nada. Esto solo lo hacen personas poco cultas y sin coraz&oacute;n, pensando que son los m&aacute;s y los mejores aunque en realidad poco o nada saben.\n<\/p>\n<p>\n\tEstos problemas no fueron suficientes para apartarme del camino que m&aacute;s tarde me trac&eacute; y que segu&iacute; con &aacute;nimo y rectitud. Pero tampoco me di de baja. No quise limosnas. Mi accidente me priv&oacute; de las manos pero no de mi inteligencia y del arte para trabajar y ganarme el pan como los dem&aacute;s. Las cosas fueron as&iacute; y as&iacute; las hay que contar por si sirven para orientar a quien tan f&aacute;cil cree que son las cosas y pueda tomar nota.\n<\/p>\n<p>\n\tSegu&iacute; mi camino. Iba por los bailes y las chicas me aceptaban. Pero cuando acompa&ntilde;aba a alguna en cuanto los padres se enteraban lo cortaban con rapidez. No quer&iacute;an verme cerca de la chica. Todo eso yo lo entend&iacute;a. Siempre me di perfecta cuenta de que era un problema demasiado serio como para que lo admitieran en el seno de su familia. La gente bien me conoc&iacute;a y sab&iacute;an que mi comportamiento social hab&iacute;a sido notable pero a partir de mi accidente las cosas cambiaron totalmente. Hay quien merece mis disculpas porque no sab&iacute;an c&oacute;mo me comportaba ni como ser&iacute;a mi vida. A la vez pensaban que a d&oacute;nde iba ese hombre sin manos. Lo normal para aquella &eacute;poca era que la gente que padec&iacute;a algo parecido se quedara en la cuneta. As&iacute; pensaban muchos y tristemente, as&iacute; era. Esto demuestra que todos no somos iguales, pues lo mismo pas&oacute; con mi caso: unos me supervaloraron y otros no me admitieron y repito que no me pareci&oacute; mal el rechazo, sino el desprecio de algunos ignorantes que dieron a su lengua sin sentido y que con su mala forma de actuar quedaron mal con gente que les o&iacute;a criticar.\n<\/p>\n<p>\n\tTengo muchas an&eacute;cdotas al respecto pero solo describir&eacute; algunas que considero m&aacute;s extremas y fuera de lo normal. A la vez muestran c&oacute;mo se comporta cierta clase de gente. Hay para todos los gustos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una bonita e inolvidable ma&ntilde;ana del mes de mayo luc&iacute;a el sol con todo su esplendor. Iluminaba las flores de la primavera que luc&iacute;an por las praderas cercanas a mi entorno. 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